Clara consolidación del ciclo alcista en los metales monetarios
El gestor Ned Naylor-Leyland observa una clara consolidación del ciclo alcista en los metales monetarios, con el oro y la plata registrando fuertes avances —del +50 % y +65 %, respectivamente, en lo que va de año— impulsados por una combinación de factores macroeconómicos, financieros y geopolíticos.
Entre los principales motores destaca:
- El debilitamiento del dólar estadounidense, que acumula una caída del 10 % en 2025.
- La reducción de los tipos de interés reales, tras el inicio del ciclo de recortes de la Reserva Federal.
- El aumento del déficit fiscal y la pérdida de credibilidad de los bonos del Tesoro como activo libre de riesgo.
- La creciente incertidumbre geopolítica, que refuerza la demanda de activos refugio.
El flujo de capital hacia los metales preciosos ha cambiado de naturaleza. En el primer semestre, el impulso provenía sobre todo de fondos especulativos (hedge funds) que aprovechaban el momentum en futuros. Desde septiembre, el movimiento se ha ampliado a inversores institucionales y fondos “long-only”, con entradas récord en ETF de oro y plata, por valor de más de 17.000 millones de dólares en un solo mes.
Los bancos centrales siguen siendo compradores netos, con adquisiciones superiores a 1.000 toneladas anuales entre 2022 y 2024, el doble de la media de la década anterior. Este respaldo oficial se ha convertido en uno de los pilares más sólidos del mercado.
En paralelo, las acciones mineras han repuntado con fuerza —el ETF VanEck Gold Miners sube un 135 % en el año—, pero siguen cotizando por debajo de sus valoraciones históricas (en múltiplos de flujo de caja y valor neto de activos), lo que sugiere potencial adicional de revalorización.
Por su parte, la plata ha alcanzado un nuevo máximo histórico tras superar los 50 dólares por onza, impulsada no solo por su valor monetario, sino también por una creciente demanda industrial en sectores como energía solar, electrónica y baterías avanzadas, que mantiene al metal en déficit de oferta estructural desde 2021.