Rule of 10: por qué Goldman cree que Nvidia, Meta y Broadcom están cerca de resurgir
- Goldman Sachs cree que las acciones de crecimiento estructural podrían estar cerca de recuperar protagonismo tras meses de fuerte castigo.
- La firma apunta a una combinación más favorable: menor crecimiento económico, más incertidumbre y una posible relajación en la rentabilidad del bono americano.
- Valores como Nvidia, Meta, Broadcom, AMD, Alphabet, Netflix o Amazon figuran entre los nombres mejor posicionados dentro de esta idea.
Las grandes compañías de crecimiento estructural podrían estar acercándose a un punto de giro. Esa es, al menos, la lectura que hace Goldman Sachs, que cree que el castigo sufrido en los últimos meses por este tipo de valores ha sido tan severo que empieza a abrir una ventana de recuperación bastante interesante. En ese grupo entrarían nombres como Nvidia, Meta, Broadcom, AMD, Alphabet, Netflix o Amazon, entre otros.
El argumento no parte de una mejora repentina del mercado, sino más bien de un cambio en el equilibrio de fuerzas. Hasta ahora, el repunte de las rentabilidades de los bonos, la expectativa de una economía más fuerte y el ruido sobre la posible disrupción de la inteligencia artificial habían golpeado con dureza a las acciones de crecimiento secular. Pero Goldman cree que ese viento en contra puede empezar a perder intensidad.
Qué son las compañías “Rule of 10”
Goldman define este grupo a través de su criterio de “Rule of 10”. Se trata de empresas del S&P 500 —excluyendo financieras, inmobiliarias y utilities— que han sido capaces de crecer en ventas al menos un 10% en cada uno de los dos últimos años y que, además, cuentan con previsiones de consenso que apuntan a un crecimiento mínimo del 10% este año y en cada uno de los dos próximos ejercicios.
Es decir, no hablamos simplemente de empresas tecnológicas de moda, sino de compañías con una capacidad de crecimiento sostenido y relativamente visible. El problema es que precisamente ese tipo de perfiles ha sido el gran perjudicado del cambio de narrativa en mercado desde finales de 2025.
La clave del argumento es esta: el mercado no ha dejado de creer en el crecimiento de estas compañías, pero sí ha dejado de estar dispuesto a pagar cualquier múltiplo por él.
El castigo ha sido muy serio
Según el equipo de estrategas de Goldman liderado por Ben Snider, aunque el S&P 500 ha logrado recuperarse hasta situarse a menos de un 2% de sus máximos históricos, las acciones de crecimiento secular siguen cotizando más de un 20% por debajo de los máximos marcados en octubre de 2025.
De hecho, la cesta de Goldman basada en esta “Rule of 10” ha quedado rezagada en 27 puntos porcentuales frente al S&P 500 equiponderado en los últimos seis meses, uno de los peores periodos relativos de los últimos quince años. El ajuste no ha sido menor. Goldman asegura que la acción mediana dentro de esta selección ha sufrido una compresión de alrededor del 30% en su múltiplo PER y que ahora cotiza cerca de los niveles de valoración más bajos de la última década.
Eso explica por qué algunos nombres que hace pocos meses parecían intocables han pasado a verse con mucha más frialdad. La pregunta ya no es si siguen siendo buenas compañías, sino si el mercado empieza a descontar un escenario demasiado duro para sus beneficios futuros.
Por qué Goldman cree que pueden volver a hacerlo mejor
El cambio de visión de Goldman se apoya en tres elementos. El primero es que el mercado podría empezar a mirar con más atención a compañías con crecimiento propio y menos dependencia del ciclo, especialmente en un contexto de menor crecimiento económico, precios del petróleo elevados e incertidumbre geopolítica.
El segundo es el frente de los bonos. La firma considera que el mercado está siendo demasiado agresivo al descontar la reacción de la Reserva Federal ante la inflación. Sus economistas creen que la rentabilidad del Treasury a diez años podría bajar en torno a 20 puntos básicos hasta situarse cerca del 4,1% a final de año. Si eso ocurre, sería un apoyo importante para los valores de crecimiento, que suelen sufrir mucho cuando sube la rentabilidad de la deuda.
El tercer elemento es más táctico: el castigo ha sido tan intenso que varias de estas compañías vuelven a ofrecer una relación entre crecimiento y valoración bastante más razonable que hace unos meses. No porque estén baratas en términos absolutos, sino porque el mercado ha dejado de tratarlas como activos intocables.
En el fondo, Goldman está diciendo algo bastante simple: si el crecimiento económico se enfría y los bonos dejan de presionar, el mercado volverá a pagar una prima por las compañías capaces de crecer por sí solas.
Los nombres que aparecen en la selección
Entre los valores no vinculados directamente al software que cumplen los criterios de Goldman, ordenados por crecimiento esperado de ventas hacia 2027, aparecen:
- Broadcom
- AMD
- Nvidia
- Arista Networks
- Meta Platforms
- Alphabet
- Uber
- Netflix
- Amazon
En software, el panorama sigue siendo algo más delicado. Goldman reconoce que la caída reciente del sector ha incorporado a más compañías a su selección de crecimiento, pero también advierte de que la incertidumbre solo empezará a resolverse de verdad cuando el mercado vea pruebas claras de que la inteligencia artificial no está desplazando modelos de negocio ya existentes.
Una tesis interesante, pero no exenta de riesgo
La tesis de Goldman tiene lógica, pero no está libre de condiciones. Para que este regreso de las acciones de crecimiento se consolide, hace falta que el deterioro macro no sea tan severo como para golpear la demanda final, que la presión de los bonos realmente afloje y que el mercado empiece a distinguir entre compañías con crecimiento sostenible y otras más vulnerables a la disrupción.
En cualquier caso, el mensaje es claro: después de meses de compresión en múltiplos y de una rotación muy agresiva hacia sectores más cíclicos, los llamados valores de “Rule of 10” vuelven a situarse en el radar como posibles candidatos a liderar la siguiente fase del mercado.