Los gurús hablan: "Los inversores usarán inteligencia artificial o se quedarán atrás"

Michael Heldmann, director de inversiones para el equipo de Systematic Equity

CapitalBolsa
Capitalbolsa | 19 jun, 2019 12:12
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¿Puede la inteligencia artificial reemplazar a los gestores de cartera? Esa es la última pregunta que enfrenta una industria de gestión de activos institucionales que se enfrenta con el aumento de las estrategias pasivas y una ola de consolidación, factores que ya están perturbando las estructuras de la gestión tradicional.

Ahora, la Inteligencia Artificial (IA) está agregando un nuevo desafío: aprenda cómo aprovechar esta tecnología para aumentar el rendimiento de la inversión o correrará el riesgo de quedarse atrás. Nuestra investigación sugiere que IA no es una bala de plata que puede reemplazar a un administrador de cartera en el corto plazo. Lo que sí puede hacer, sin embargo, es mejorar las estrategias existentes.

La IA es un término general para un grupo de tecnologías interconectadas, que incluyen aprendizaje automático, redes neuronales y herramientas de aprendizaje profundo que pueden dar sentido a grandes y crecientes grupos de datos. Nuestros experimentos sugieren que la IA es una herramienta que puede mejorar un buen gestor de cartera, en particular con la construcción de cartera.

En un experimento, analizamos 70,000 artículos de noticias publicados entre 2004 y 2018 sobre 740 compañías y utilizamos el procesamiento en lenguaje natural para calcular una relación de sentimiento neta para cada empresa. Durante varios años, el sentimiento positivo a corto plazo en las noticias se asoció con el rendimiento superior de la inversión. Sin embargo, ese rendimiento sobresaliente se evaporó alrededor del año 2011, tal vez porque la oportunidad se desechó debido a que los productos de noticias legibles por máquina se volvieron relativamente comunes.

En otro experimento, “entrenamos” una red neuronal para aumentar una estrategia de inversión de impulso tradicional, al proporcionarle cinco años de datos sobre las acciones del Russell 3000 para identificar patrones. La estrategia resultante, mejorada por la IA, produjo retornos que seguían de cerca una estrategia de impulso tradicional. Sin embargo, generó un índice de información significativamente superior, una medida del rendimiento ajustado por riesgo de una cartera: el experimento produjo un índice de información de 2.6 contra 1.25 para una estrategia tradicional.

Existe una urgencia para que los administradores de activos inviertan ahora en IA porque existe una fuerte correlación entre la inversión en tecnología y la rentabilidad: Entre 2014 y 2017, los administradores de activos con un crecimiento en la rentabilidad por encima de la media, incrementaron el gasto en tecnología un 7% anual, enfocando esa inversión en tecnología patentada, en comparación según un estudio realizado por Casey Quirk, solo un aumento anual del 2% para la empresa promedio. El informe señala que los datos actuales siguen siendo "probablemente el recurso menos optimizado para la mayoría de las empresas de gestión de activos". Por eso, Boston Consulting Group advierte que las empresas deben invertir ahora para aprovechar la inteligencia artificial y la big data, o "se quedarán aún más atrás que los principales candidatos".

Como profesional de la inversión cuantitativa (investigación cuantitativa combinada con el análisis fundamental), la experiencia de más de dos décadas con IA me ha enseñado que el mejor uso de esta tecnología en la gestión de activos es mejorar los procesos y las metodologías de inversión existentes.