Goldman avisa: perseguir ahora el rebote de Wall Street puede ser un error peligroso
- Goldman Sachs advierte de que perseguir ahora la subida del S&P 500 puede ser un error.
- El alto el fuego entre EE.UU. e Irán ha impulsado a la bolsa, pero sigue siendo frágil y con riesgos claros de ruptura.
- El mercado dependerá ahora del tráfico real por Ormuz y de si el petróleo logra estabilizarse por debajo de niveles de tensión.
El mercado ha reaccionado con euforia al anuncio de un alto el fuego de última hora entre Estados Unidos e Irán. Las bolsas han subido con fuerza y el petróleo ha sufrido un brusco ajuste a la baja. Pero, según explica Barbara Kollmeyer al recoger la visión de Rich Privorotsky, senior trader de Goldman Sachs, el problema es que el mercado podría estar corriendo demasiado. El alivio existe, sí, pero la base sobre la que se apoya sigue siendo débil.
La lectura de Goldman es clara: no es un gran nivel para perseguir la subida. El S&P 500 ya ha recuperado cerca de dos tercios de las pérdidas acumuladas desde que comenzó el conflicto a finales de febrero, y eso deja menos margen para el optimismo fácil y más espacio para una corrección si la tregua se complica.
Una tregua que el mercado quizá está dando por demasiado sólida
El punto central del análisis es que el mercado ha descontado alivio antes de tener garantías reales de estabilidad. Privorotsky recuerda que los altos el fuego son, por definición, frágiles, y que ya se han producido ataques durante la noche en la región del Golfo. Parte de esos episodios puede atribuirse a inercias operativas, pero el desacuerdo sobre los actores indirectos del conflicto —como Líbano e Israel— deja abierta una vía clara de deterioro.
Eso obliga a poner en cuarentena el rally. Una cosa es que se haya evitado, de momento, el peor escenario, y otra muy distinta asumir que el mercado ya puede volver a máximos como si el conflicto hubiera quedado verdaderamente resuelto.
El verdadero examen está en el estrecho de Ormuz
Para Goldman, el mercado no juzgará este episodio por el titular del alto el fuego, sino por algo mucho más concreto: el flujo real de tráfico a través del estrecho de Ormuz. Ese será el termómetro de si la tensión baja de verdad o si solo estamos ante una pausa inestable.
La situación dista de ser normal. Hay centenares de buques todavía atrapados o condicionados en la zona, y desde Irán se ha dejado claro que el paso seguro por el estrecho deberá coordinarse con el estamento militar y estará sujeto a limitaciones técnicas. En la práctica, eso implica un control mucho más estricto del tránsito y mantiene vivo un factor de presión sobre el crudo.
Privorotsky no cree que ese contexto permita una vuelta cómoda del petróleo hacia la zona de los 80 dólares. Su visión es que el barril puede mantenerse más cerca de 90 dólares, precisamente porque Irán conserva capacidad efectiva para condicionar el ritmo del tráfico marítimo en un punto clave para la energía mundial.
La bolsa puede subir algo más, pero por razones técnicas
El matiz importante del análisis es que Goldman no descarta que las bolsas puedan seguir avanzando en el corto plazo. Pero no sería por una mejora estructural del escenario, sino por cuestiones de posicionamiento. Los CTA, estrategias sistemáticas y otros modelos cuantitativos han venido descargando fuerte exposición en renta variable estadounidense durante las últimas semanas, y ahora podrían verse forzados a recomprar si baja la volatilidad y se activan nuevas señales automáticas de compra.
Eso puede generar una inercia adicional al alza. También la caída del VIX, que favorece a varios programas sistemáticos. Pero ese movimiento sería más técnico que fundamental. Es decir, puede haber recorrido táctico, pero eso no equivale a que el mercado esté entrando en una fase de seguridad real.
Qué necesita ahora el mercado
La clave inmediata está en el petróleo. Si el crudo cae y consigue mantenerse contenido, la presión sobre la inflación se reducirá y también disminuirá la amenaza de nuevas subidas de tipos. Pero si Ormuz sigue funcionando con restricciones, el crudo aguanta en niveles elevados y la tregua se agrieta, el mercado puede descubrir rápidamente que había corrido demasiado.
Por eso, el mensaje de Goldman es prudente: el rebote existe, pero no conviene comprarlo de forma acrítica. El mercado ha celebrado un escenario mejor que el peor posible, pero todavía no tiene delante un entorno lo bastante limpio como para justificar nuevos máximos con convicción.