Aunque China está perdiendo la guerra comercial, EE.UU. no la está ganando
Carlos Montero
Después del recrudecimiento de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, ambas potencias se alistan para volver a la mesa de negociaciones en octubre y, de acuerdo con reportes periodísticos, Beijing habría sido el primero en pedirlo. Esto se debe a que la economía asiática ya está sintiendo los estragos de esta disputa.
Como ya hemos comentado en entregas anteriores, China tiene menos margen de maniobra para imponer sanciones pues le vende mucho más de lo que compra a Estados Unidos. Una muestra de que los embates de Washington ya tienen consecuencias está en el dato de las exportaciones chinas, que cayeron un 1% en agosto. Puede no parecer una baja considerable, pero para un país acostumbrado por años a que sus exportaciones se incrementaran a doble dígito, es una señal de alarma.
Por ello resurge el interés de China para volver a las negociaciones. “Ahora parece que el optimismo de los acuerdos comerciales está de vuelta en el aire. Se anunciaron nuevas conversaciones formales entre Estados Unidos y China para el próximo mes, e incluso hay fuentes chinas de alto nivel que sugieren que podría ocurrir un avance en esas reuniones”, dice Jake Novak en un artículo para CNBC.
Sí, las exportaciones están bajando, pero ¿esa es la única razón por las que a los chinos les entró la “urgencia” por reunirse de nuevo?
“No es la nueva ronda de tarifas que entró en vigencia; llevamos más de un año jugando la guerra arancelaria de ojo por ojo. No son los informes económicos; han estado demasiado mezclados últimamente para forzar movimientos dramáticos. Ni siquiera es decisión del administrador de Hong Kong, Carrie Lam, retirar por completo el controvertido proyecto de ley de extradición continental; Todavía no está claro si los disturbios de Hong Kong se verían afectados de alguna manera por un acuerdo comercial”, acota Novak. (Leer más)