PUIG: Abandona las negociaciones para fusionarse con Estée Lauder (valoración)
- Puig abandona las negociaciones para una posible fusión con Estée Lauder.
- Bankinter ve un impacto negativo a corto plazo para Puig y positivo para Estée Lauder.
- La ruptura podría estar relacionada con diferencias sobre marcas, gobernanza y condiciones previas de integración.
Puig ha decidido poner fin a las negociaciones para una posible fusión con Estée Lauder, una operación que el mercado había seguido con atención por el impacto que podía tener en el sector mundial de belleza y cosmética. Según Bankinter, la noticia debería tener un efecto negativo a corto plazo sobre la cotización de Puig, mientras que para Estée Lauder el impacto sería más favorable.
La entidad recuerda que Puig cerró en 15,57 euros el 23 de marzo de 2026, justo antes de conocerse las conversaciones. Por ello, considera que el valor podría volver a acercarse a esos niveles tras abandonar el escenario de una operación corporativa que el mercado había comenzado a descontar parcialmente.
Una operación compleja que pierde tracción
El comunicado oficial no detalla los motivos de la ruptura, pero Bankinter apunta a varios factores que podrían haber pesado en la decisión. Entre ellos, destaca la complejidad natural de una fusión entre dos compañías con amplios portafolios de marcas, estructuras internacionales y distintos equilibrios accionariales.
Uno de los elementos que habría dificultado el proceso sería la posible intención de Charlotte Tilbury de renegociar las condiciones de su venta a Puig en 2020. La fundadora de la marca, del mismo nombre, mantiene todavía una participación relevante del 21,5%, lo que añadía una capa adicional de complejidad a la operación.
La operación no solo planteaba dudas financieras, sino también posibles tensiones sobre la gobernanza futura de la compañía resultante.
Estée Lauder, la lectura más positiva
Para Estée Lauder, la lectura inicial es más favorable. Bankinter señala que la compañía era la potencial compradora y que el mercado esperaba una propuesta con prima, probablemente mediante canje de acciones. Ese diseño podía resultar dilutivo para el beneficio por acción en el corto plazo.
De hecho, Estée Lauder subió cerca de un 10% en el mercado fuera de hora tras conocerse la ruptura, aunque Bankinter recuerda que desde el anuncio de la posible operación su comportamiento acumulado seguía siendo ligeramente negativo.
El foco vuelve a la reestructuración interna
Bankinter considera muy probable que Estée Lauder acelere ahora su proceso de reestructuración interna. La compañía ya había anunciado unos 3.000 despidos, equivalentes al 5,3% de su plantilla, en un intento por mejorar eficiencia y recuperar credibilidad ante los inversores.
La presión es evidente si se observa la evolución bursátil de los últimos años. Tras cerrar 2021 en 370,20 dólares, Estée Lauder ha sufrido una fuerte corrección acumulada, con caídas relevantes en 2022, 2023 y 2024, una recuperación parcial en 2025 y un nuevo retroceso en lo que va de 2026.
La ruptura deja a Puig sin el catalizador corporativo que había impulsado parte del interés reciente, mientras que Estée Lauder gana margen para concentrarse en su propio plan de ajuste.
En conjunto, según Bankinter, la noticia debería presionar a Puig en el corto plazo, al desaparecer la expectativa de una operación estratégica, y aliviar a Estée Lauder, que evita una posible transacción compleja, con riesgo de dilución y con importantes interrogantes de integración.