El abaratamiento del queroseno impulsa el rally de las aerolíneas
- Delta y United cierran en máximos históricos.
- El combustible de aviación cae desde casi 5 dólares a unos 2,90 dólares por galón.
- La demanda sigue fuerte y los precios medios de los billetes suben más del 18% interanual.
Las acciones de las aerolíneas estadounidenses han cerrado junio con fuertes avances, impulsadas por una combinación especialmente favorable: caída del precio del combustible, demanda sólida de viajes y capacidad limitada en el sector. Delta Air Lines y United Airlines terminaron la sesión del martes en nuevos máximos históricos.
El movimiento refleja una mejora clara del entorno operativo para las compañías aéreas. La demanda de vuelos ya era fuerte antes de la guerra con Irán y se ha mantenido firme durante el conflicto. Al mismo tiempo, el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán ha permitido una fuerte relajación en los precios del crudo y del combustible de aviación.
El combustible pasa de amenaza a catalizador
Uno de los principales motores del rally ha sido el descenso del combustible de aviación. A comienzos de abril, con la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán y el estrecho de Ormuz prácticamente cerrado, el precio del combustible en Estados Unidos llegó a situarse cerca de los 5 dólares por galón, frente a unos 2,50 dólares a finales de febrero.
Actualmente, el precio ronda los 2,90 dólares por galón, después del acuerdo de alto el fuego de 60 días entre Estados Unidos e Irán y la continuidad de las negociaciones. Esta caída supone un alivio muy relevante para las aerolíneas, ya que el combustible es el segundo mayor coste del sector, solo por detrás de los costes laborales, y representa aproximadamente entre el 25% y el 30% de los gastos operativos totales.
Demanda firme y capacidad limitada
La mejora del sector no se explica solo por el petróleo. Según los analistas de BofA Securities, el crecimiento de la capacidad doméstica se mantiene prácticamente plano hasta septiembre, mientras los indicadores de demanda en tiempo real continúan mostrando fortaleza.
La capacidad limitada se debe a varios factores. Por un lado, el colapso de Spirit Airlines ha reducido presión competitiva en determinadas rutas. Por otro, los retrasos persistentes en Boeing y Airbus siguen ralentizando las entregas de nuevos aviones, lo que limita la capacidad de las aerolíneas para aumentar oferta de forma agresiva.
Este equilibrio entre demanda fuerte y oferta contenida permite a las compañías defender mejor precios y márgenes. Las aerolíneas también han ajustado capacidad, reduciendo vuelos menos rentables y elevando ingresos auxiliares mediante tarifas por equipaje y otros servicios.
Los billetes siguen subiendo
Los datos de Airline Reporting citados por BofA muestran que el precio medio de los billetes subió más del 18% interanual en mayo. Las tarifas económicas avanzaron más del 20%, superando por tercer mes consecutivo a las tarifas premium, que crecieron algo más del 14%.
Además, los datos agregados de tarjetas de crédito y débito apuntan a que el impulso del gasto en aerolíneas se mantiene intacto, con el sector volviendo a crecimientos de doble dígito gracias a una mayor fortaleza del gasto por transacción.
El mercado ha reaccionado con claridad a este escenario. El ETF U.S. Global Jets, referencia del sector, marcó un récord de 34,66 dólares el viernes y acumuló una subida del 13% en junio. Delta y United, por su parte, cerraron el martes en máximos históricos.
Resultados a la vista
La próxima prueba para el sector llegará con la temporada de resultados. Delta Air Lines abrirá las publicaciones el 10 de julio, mientras American Airlines y United Airlines presentarán sus cifras durante la semana siguiente.
El mercado estará especialmente atento a la evolución de márgenes, costes de combustible, capacidad prevista para el verano, ingresos unitarios y comentarios sobre la demanda. Tras la fuerte subida bursátil de junio, las expectativas son ahora más exigentes.
Conclusión: las aerolíneas estadounidenses entran en el verano con un entorno muy favorable: menor coste del combustible, demanda resistente, capacidad limitada y precios de billetes al alza. El escenario es positivo para márgenes y beneficios, aunque tras los máximos alcanzados por Delta y United, el mercado exigirá confirmación en los próximos resultados.