El crecimiento económico del sector manufacturero sigue marcado al comienzo de 2021
▪ El índice PMI final del Sector Manufacturero de la Zona Euro registra 54.8 en enero (estimación flash: 54.7, dato final de diciembre: 55.2) ▪ Los fuertes incrementos de los nuevos pedidos y de la producción se mantienen ▪ Los retrasos en las entregas se intensifican, conllevando a un rápido incremento de los precios de compra
El crecimiento de la economía manufacturera de la zona euro se mantuvo resistente en enero de 2021, y el sector se expandió por séptimo mes consecutivo y nuevamente a un ritmo marcado. Después de tener en cuenta los factores estacionales, el índice PMI® se situó en el nivel 54.8, señalando un ligero descenso con respecto a 55.2 registrado en diciembre, y se mantuvo prácticamente igual que su lectura flash precedente. La cifra de enero estuvo entre las más altas observadas en los últimos dos años y medio.
Los tres grandes grupos de mercado estudiados registraron una expansión durante el último período de la encuesta. No obstante, la mejora de las condiciones operativas observada entre los productores de bienes de consumo fue marginal en medio de una caída de los nuevos pedidos. Por el contrario, a principios de 2021 se siguieron registrando marcados ritmos de expansión tanto en el sector de bienes intermedios como en el de bienes de capital.
Países clasificados por PMI Manufacturero: enero
Países Bajos 58.8 máxima en 28 meses
Alemania 57.1 (flash: 57.0) mínima en 4 meses
Italia 55.1 máxima en 34 meses Austria 54.2 máxima en 26 meses
Irlanda 51.8 mínima en 3 meses Francia 51.6 (flash: 51.5) máxima en 6 meses
Grecia 50.0 máxima en 4 meses
España 49.3 mínima en 7 meses
El mayor crecimiento industrial se registró de nuevo en los países con sólidas bases de exportación, los Países Bajos y Alemania. En los Países Bajos, la expansión fue la más fuerte en más de dos años.
Italia también obtuvo su mejor resultado en casi tres años, mientras que también se observó un marcado crecimiento en Austria.
En el resto de los países, la expansión tendió a ser modesta o, en el caso de Grecia, se estancó. España fue el único país que registró una contracción, situándose al final de la tabla de clasificación, aunque esto reflejó en parte los efectos disruptivos que causó la tormenta Filomena en la producción. En general, la producción manufacturera de la zona euro aumentó por séptimo mes consecutivo, aunque el ritmo de expansión fue el más débil de la secuencia actual de crecimiento. Se observaron resultados similares para los nuevos pedidos. Si bien el periodo actual de crecimiento también se extendió a siete meses, el ritmo de expansión disminuyó desde diciembre de 2020. Dicha desaceleración se observó a pesar de que el comercio de exportación* registró su mejor resultado en términos de crecimiento en los últimos tres meses.
Puesto que los volúmenes generales de las carteras de nuevos pedidos aumentaron notablemente, las empresas manufactureras se enfrentaron a una mayor presión en su capacidad, como lo demuestra otro mes de alza de los trabajos por completar. Los pedidos pendientes de realización aumentaron en enero por sexto mes consecutivo, aunque el ritmo de crecimiento fue el más débil desde septiembre del año pasado.
Un acontecimiento notable en enero fue un nuevo empeoramiento de los plazos de entrega de los proveedores, que se deterioraron por duodécimo mes consecutivo. Los datos más recientes mostraron que los plazos de entrega se alargaron en un grado sin precedentes desde abril de 2020 en medio de evidencia de desafíos para obtener suministros provenientes de Asia. Un nuevo aumento marcado en la actividad de compras, el quinto aumento consecutivo, se sumó a la presión de los vendedores.
Con la intensificación de la escasez de oferta, los precios pagados por los insumos aumentaron notablemente. La encuesta de enero mostró que los costes de los insumos aumentaron a su tasa máxima en casi tres años, y Alemania, los Países Bajos e Italia registraron los aumentos mensuales más pronunciados. Si bien las empresas intentaron repercutir estos costes más altos a los clientes, la tasa de inflación de los precios cobrados en general fue modesta y notablemente más débil que la de los costes de los insumos.
Ante los retrasos en la recepción de mercancías, las empresas utilizaron los inventarios existentes en sus unidades siempre que fue posible, lo que resultó en una disminución más fuerte de los stocks de compras. También se produjo otra ronda de reducción de las existencias de productos terminados, que disminuyeron por octavo mes consecutivo, aunque al ritmo más lento desde junio del año pasado.
Con respecto al empleo, las empresas recortaron en promedio sus niveles de personal, aunque a la tasa más débil desde junio de 2019 y algunos países, liderados por Italia y los Países Bajos, registraron aumentos netos en el empleo.
Por último, de cara a los próximos doce meses, la confianza mejoró hasta su máxima de tres años en enero, en gran parte por la esperanza de que los programas de vacunación en los próximos meses ayuden a aliviar las restricciones actuales por la pandemia y conduzcan a un aumento importante de la actividad económica.