La agenda de hoy queda vacía y el mercado vuelve a mirar a Estados Unidos e Irán
- La agenda macroeconómica de este miércoles es prácticamente inexistente.
- El IPC británico mostró una moderación de la inflación general, pero cierta resistencia en la subyacente.
- El mercado sigue condicionado por la escalada militar entre Estados Unidos e Irán.
La jornada de este miércoles llega con una agenda macroeconómica muy limitada, por lo que la atención de los inversores continúa centrada en la evolución de las relaciones entre Estados Unidos e Irán.
Giuseppe Dellamotta señala que, ante la ausencia de referencias económicas relevantes, las noticias procedentes de Oriente Medio seguirán marcando el tono de los mercados y condicionando el apetito por el riesgo.
El IPC británico, única referencia destacable en Europa
Durante la sesión europea, el principal dato fue el informe de inflación del Reino Unido. El IPC general mostró una moderación en junio, favorecida principalmente por el descenso de los precios de la energía.
Sin embargo, la inflación subyacente se situó por encima de las previsiones y repitió el nivel registrado el mes anterior. Este comportamiento confirma que las presiones internas sobre los precios continúan mostrando cierta resistencia.
En cualquier caso, Dellamotta considera que los datos no modifican sustancialmente el escenario para el Banco de Inglaterra. La mayoría de sus responsables parece inclinarse por mantener los tipos de interés elevados durante más tiempo, en lugar de afrontar nuevas subidas del precio del dinero.
Estados Unidos e Irán mantienen la presión sobre los mercados
La sesión estadounidense tampoco contará con referencias económicas de especial relevancia, una situación habitual en las jornadas de los miércoles.
La evolución de los mercados dependerá, por tanto, de las noticias relacionadas con Estados Unidos e Irán. Ambos países continúan intercambiando ataques y, por el momento, no se observan señales claras de una desescalada.
Este contexto mantiene al sentimiento inversor en una posición defensiva. Mientras no aparezcan indicios firmes de una reducción de las tensiones, es probable que persistan la cautela, la volatilidad y la presión sobre los activos de mayor riesgo.