El mercado endurece sus expectativas de tipos mientras el bloqueo de Ormuz sigue presionando
- El mercado ha ajustado al alza las expectativas de subidas de tipos en casi todos los grandes bancos centrales.
- El bloqueo del estrecho de Ormuz y la falta de acuerdo entre Estados Unidos e Irán mantienen presión sobre inflación y energía.
- El BCE, el Banco de Japón y el RBNZ son los bancos centrales donde el mercado ve mayor probabilidad de endurecimiento monetario.
Las expectativas de tipos de interés han vuelto a moverse en una dirección más restrictiva esta semana. Según explica Giuseppe Dellamotta, el mercado ha realizado una ligera pero amplia revisión al alza de las probabilidades de subidas de tipos, en un contexto marcado por el estancamiento de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y por la continuidad del cierre del estrecho de Ormuz.
La parte positiva es que no parece existir voluntad inmediata de reactivar el conflicto. La negativa es que, mientras no haya un acuerdo para empezar a retirar el bloqueo estadounidense y reducir el control iraní sobre el estrecho, la presión sobre el petróleo, la inflación y las expectativas de política monetaria seguirá presente.
El mercado descuenta más presión sobre los bancos centrales
El reajuste ha sido casi generalizado. Los inversores empiezan a descontar que algunos bancos centrales tendrán que actuar si la inflación vuelve a acelerarse por el encarecimiento de la energía y por la persistencia de presiones internas en los precios.
Las expectativas de subidas acumuladas de tipos hasta final de año quedan así:
- RBNZ: 71 puntos básicos, con un 71% de probabilidad de subida en la próxima reunión.
- BCE: 64 puntos básicos, con un 98% de probabilidad de subida en la próxima reunión.
- Banco de Japón: 43 puntos básicos, con un 81% de probabilidad de subida.
- Banco de Inglaterra: 41 puntos básicos, aunque el mercado asigna un 92% de probabilidad a que no haya cambios en la próxima reunión.
- Banco de la Reserva de Australia: 23 puntos básicos, con un 93% de probabilidad de pausa inmediata.
- Reserva Federal: 16 puntos básicos, con un 92% de probabilidad de mantener tipos en la próxima reunión.
- Banco de Canadá: 15 puntos básicos, con un 99% de probabilidad de no mover tipos.
- Banco Nacional Suizo: 13 puntos básicos, también con un 99% de probabilidad de pausa.
La lectura principal: el mercado no descuenta un endurecimiento agresivo inmediato en todos los bancos centrales, pero sí empieza a asumir que el margen para recortar tipos ha desaparecido y que algunas autoridades podrían verse obligadas a subir.
El BCE aparece como el banco central más presionado
El caso del Banco Central Europeo es uno de los más claros. Las expectativas de una subida en junio se han reforzado después de que la inflación subyacente preliminar de la eurozona repuntara hasta el 2,5% interanual, frente al 2,2% anterior.
Además, varios miembros del BCE han dejado entrever que una subida en junio es ya prácticamente inevitable. Esto sitúa a la institución en una posición delicada: la economía europea muestra señales de debilidad, pero la inflación vuelve a incomodar justo cuando el mercado esperaba una política monetaria más estable.
Japón también se acerca a otra subida
En Japón, las probabilidades de subida de tipos también han aumentado con fuerza. El gobernador del Banco de Japón, Kazuo Ueda, adoptó un tono algo más restrictivo al advertir de que actuar demasiado tarde frente a la inflación podría exigir después una respuesta más contundente y elevar el riesgo de una desaceleración económica significativa.
Además, las informaciones de mercado apuntan a que el Banco de Japón estaría dispuesto a subir tipos en su próxima reunión de junio, salvo que se produzca una escalada brusca en Oriente Medio. Al mismo tiempo, la entidad podría pausar o ralentizar el ritmo de reducción de su programa de compras de bonos para el próximo ejercicio fiscal.
El mensaje de fondo es que Japón sigue normalizando su política monetaria, pero intenta hacerlo sin provocar un choque excesivo en bonos, divisa o crecimiento.
La Fed sigue en pausa, pero el mercado ajusta ligeramente al alza
En Estados Unidos, el reajuste ha sido más moderado. El mercado descuenta apenas 16 puntos básicos de subida hasta final de año y asigna un 92% de probabilidad a que la Reserva Federal mantenga tipos sin cambios en la próxima reunión.
Aun así, las expectativas se han movido algo al alza después de una nueva serie de datos sólidos en Estados Unidos. El mercado laboral se mantiene resistente y las presiones inflacionistas siguen elevadas, lo que reduce la posibilidad de que la Fed pueda adoptar un tono más acomodaticio en el corto plazo.
Lectura para los mercados
El movimiento de esta semana confirma un cambio relevante: el escenario de tipos bajos o recortes rápidos queda cada vez más lejos. La combinación de tensión geopolítica, petróleo elevado, inflación resistente y datos económicos aún sólidos obliga a los bancos centrales a mantener una postura más dura de lo que el mercado esperaba hace unas semanas.
Para los activos financieros, esto implica más presión sobre bonos, divisas y bolsas. Los sectores más sensibles a tipos, como tecnología de alto crecimiento, inmobiliario o compañías muy endeudadas, podrían sufrir si las expectativas restrictivas continúan aumentando. En cambio, bancos, aseguradoras y algunos sectores defensivos podrían resistir mejor este entorno.
En resumen, el mercado no está descontando una oleada agresiva de subidas coordinadas, pero sí una política monetaria más incómoda durante más tiempo. La clave seguirá estando en el petróleo, la inflación y la evolución del bloqueo del estrecho de Ormuz.