SpaceX apunta a una valoración histórica, pero entra en el terreno de burbuja
- SpaceX podría salir a bolsa con una valoración cercana a 1,75 billones de dólares.
- MarketWatch advierte de que esa valoración deja muy poco margen de error para los futuros inversores.
- El ratio precio/ventas previsto superaría las 90 veces, un nivel históricamente asociado a bajo rendimiento posterior en las OPV.
SpaceX prepara una salida a bolsa que podría situar su valoración en torno a los 1,75 billones de dólares, una cifra extraordinaria incluso para una de las compañías privadas más admiradas del mundo. Sin embargo, según Mark Hulbert en MarketWatch, esa valoración deja prácticamente cero margen de error para los inversores que entren en la OPV.
La tesis de Hulbert es clara: SpaceX puede ser una gran empresa, con una historia de crecimiento muy potente, pero eso no significa necesariamente que vaya a ser una gran acción para quienes compren justo después de su salida a bolsa.
Una valoración extremadamente exigente
El principal problema está en el ratio precio/ventas. A un precio objetivo de salida de 135 dólares por acción, SpaceX cotizaría a más de 90 veces ventas, uno de los múltiplos más elevados de la historia del mercado estadounidense.
Este tipo de ratio suele ser especialmente útil para analizar OPV, porque muchas compañías salen a bolsa antes de generar beneficios consistentes. En esos casos, los múltiplos de beneficios apenas sirven, y el mercado se centra en cuánto está dispuesto a pagar por cada dólar de ingresos.
La cuestión no es si SpaceX es una compañía excepcional, sino si una valoración de 1,75 billones de dólares permite todavía ganar dinero con una relación rentabilidad-riesgo razonable.
La historia de las OPV juega en contra
Hulbert recuerda los datos recopilados por el profesor Jay Ritter, de la Universidad de Florida, una referencia académica en el análisis de salidas a bolsa. Su base de datos muestra una fuerte relación inversa entre el ratio precio/ventas de una OPV y su rentabilidad posterior a tres años.
Las compañías que salieron a bolsa con ratios precio/ventas superiores a 40 veces quedaron, de media, 58,5 puntos porcentuales por debajo del mercado durante los tres años posteriores a su debut bursátil.
El dato es importante porque SpaceX no estaría saliendo a bolsa con un múltiplo algo superior a la media, sino con uno que más que duplica ese umbral de riesgo histórico.
Comparación con el mercado y Nvidia
Para ponerlo en contexto, el S&P 500 cotiza con un ratio precio/ventas aproximado de 3,7 veces. El Nasdaq 100, mucho más orientado al crecimiento, se sitúa en torno a 6,1 veces. Incluso Nvidia, que representa una de las grandes historias de crecimiento ligadas a la inteligencia artificial, cotiza alrededor de 20,7 veces ventas.
Frente a esas referencias, las más de 90 veces ventas de SpaceX reflejan una expectativa extremadamente optimista sobre su capacidad futura de crecimiento y monetización.
Esto no significa que SpaceX no pueda justificar parte de esa valoración con el tiempo. Pero sí implica que el mercado estaría descontando desde el primer día una ejecución casi perfecta.
Una gran narrativa no siempre es una buena inversión
El atractivo de SpaceX es evidente: cohetes reutilizables, liderazgo en lanzamientos espaciales, Starlink, defensa, satélites, conectividad global y exposición indirecta a inteligencia artificial. Es una de las historias empresariales más potentes de las últimas décadas.
Pero, según Hulbert, Wall Street no necesita mucho más que una narrativa razonablemente creíble para vender una OPV a un público inversor con apetito por crecimiento. El problema surge cuando esa narrativa ya queda incorporada de forma extrema en el precio de salida.
Una compañía puede ser extraordinaria y, aun así, ser una mala inversión si el precio inicial ya descuenta demasiados años de éxito futuro.
El papel de la inteligencia artificial en la valoración
Uno de los puntos más llamativos es la estimación del mercado potencial total de SpaceX. La compañía habría señalado un TAM de 28,5 billones de dólares, pero solo una pequeña parte procedería de soluciones espaciales. La mayor parte, unos 26,5 billones, vendría supuestamente de inteligencia artificial.
Para Hulbert, esta cifra resulta demasiado especulativa. Nadie puede saber con precisión cuánto valdrá el mercado de la inteligencia artificial en los próximos años ni qué parte podrá capturar SpaceX. La precisión decimal de esa estimación transmite una seguridad que, en realidad, no existe.
El argumento es relevante: cuanto más se apoya una valoración en mercados potenciales muy lejanos y difíciles de medir, mayor es el riesgo de que las expectativas terminen siendo excesivas.
Lectura para el inversor
La advertencia de MarketWatch no es que SpaceX sea una mala empresa, sino que su posible OPV podría llegar al mercado con una valoración demasiado exigente. A 1,75 billones de dólares, la compañía necesitaría crecer de forma muy agresiva durante años para justificar el precio.
El inversor debe distinguir entre admirar el negocio y pagar cualquier precio por la acción. En una OPV de estas características, el riesgo no está solo en la compañía, sino en la valoración inicial.
En resumen, SpaceX puede convertirse en una de las grandes salidas a bolsa de la historia, pero eso no garantiza rentabilidad para quien compre en el debut. Con un ratio precio/ventas superior a 90 veces, la acción necesitará una ejecución casi impecable para no decepcionar frente al mercado.