Goldman Sachs incluye en su lista las monedas asiáticas que se benefician del auge de la IA.

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Capitalbolsa | 27 jul, 2026 13:46 - Actualizado: 13:52
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Puntos clave

  • Goldman Sachs identifica al won surcoreano, el dólar taiwanés y el ringgit malasio como beneficiarios del auge de la inteligencia artificial.
  • Las divisas vinculadas a semiconductores están superando a las de países más expuestos al encarecimiento de la energía.
  • La entidad mantiene una visión bajista sobre el baht tailandés y la rupia indonesia.

La inteligencia artificial también está dividiendo el mercado asiático de divisas

El auge de la inversión en inteligencia artificial no solo está impulsando a las empresas tecnológicas y de semiconductores. También está modificando el comportamiento de las divisas asiáticas.

Según Goldman Sachs, las monedas de los países más integrados en las cadenas de suministro de chips e inteligencia artificial están superando a las de economías más dependientes de las importaciones energéticas.

La entidad destaca al won surcoreano, el dólar taiwanés, el dólar de Singapur y el ringgit malasio como divisas respaldadas por el crecimiento de las exportaciones tecnológicas. En sentido contrario, el baht tailandés, el peso filipino, la rupia indonesia y la rupia india presentan una mayor sensibilidad al petróleo.

Para Goldman Sachs, los dos grandes motores macroeconómicos de Asia en 2026 son el impacto energético y el ciclo inversor vinculado a la inteligencia artificial.

Corea del Sur, una de las apuestas más claras

Goldman Sachs mantiene una de sus posiciones más favorables sobre el won surcoreano. El fuerte crecimiento de las exportaciones de semiconductores vinculados a la IA ha llevado el superávit por cuenta corriente del país a niveles récord.

Los economistas de la firma estiman que podría acercarse a 300.000 millones de dólares este año, equivalentes al 13,9% del PIB.

Las ventas de acciones surcoreanas por parte de inversores extranjeros habían limitado previamente el avance de la moneda. Sin embargo, la moderación de esas salidas permite ahora que los sólidos fundamentales externos vuelvan a reflejarse en el won.

Taiwán se beneficia del auge de los semiconductores

El dólar taiwanés es otra de las divisas preferidas por Goldman Sachs. La fortaleza de las exportaciones de chips está generando uno de los mayores superávits comerciales de Asia.

La entidad prevé que el superávit por cuenta corriente de Taiwán alcance el 25% del PIB durante 2026. Las exportaciones han registrado ritmos de crecimiento de entre el 40% y el 70% durante buena parte del año.

Aunque el banco central mantenga previsiblemente los tipos de interés, la fortaleza del sector tecnológico y el elevado volumen de depósitos en dólares deberían continuar respaldando la moneda.

El yuan también mantiene una posición favorable

China destaca por ser la única gran economía asiática cuya divisa se ha apreciado frente al dólar durante el año.

Los analistas de Goldman Sachs señalan que la economía china está siendo impulsada por la fabricación de alta tecnología, mientras otros segmentos mantienen una evolución más débil.

La firma conserva su previsión a doce meses para el cruce dólar-yuan en 6,50. Considera que la moneda china continúa infravalorada y que las exportaciones, junto con la estrategia de internacionalización del yuan, deberían favorecer nuevas ganancias.

Malasia destaca; Singapur ofrece menos recorrido

Goldman Sachs también mantiene una visión alcista sobre el ringgit malasio. El crecimiento ligado a la IA, la fortaleza de las exportaciones y la entrada de inversión extranjera directa proporcionan un soporte favorable.

La posición sobre el dólar de Singapur es más neutral. La economía se beneficia igualmente del ciclo tecnológico y mantiene la inflación controlada, pero la entidad considera que el margen adicional de apreciación es limitado.

Baht y rupia indonesia, las divisas más vulnerables

Goldman Sachs mantiene una visión bajista sobre el baht tailandés y la rupia indonesia.

La moneda tailandesa está presionada por la caída del oro y por unos tipos de interés reales menos favorables. En Indonesia persisten las dudas sobre la política económica y la gobernanza, pese a las medidas adoptadas para atraer capital extranjero.

El peso filipino también continúa expuesto al encarecimiento del petróleo debido a la elevada dependencia energética del país.

En conjunto, Goldman Sachs mantiene perspectivas alcistas a tres meses sobre el yuan, el won surcoreano, el dólar taiwanés, la rupia india y el ringgit malasio, mientras sigue siendo bajista sobre el baht y la rupia indonesia.

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