El dólar pierde fuelle y abre la puerta a un nuevo liderazgo en el G10
- El dólar se debilita pese al buen tono de la economía estadounidense, lastrado por la creciente percepción de incoherencia en la política interna y externa.
- AUD y NOK destacan como principales ganadores dentro del G10 gracias a sus tipos de interés más elevados.
- El yen rebota, pero su mejora sigue siendo frágil a corto plazo ante las elecciones anticipadas; a medio plazo, Julius Baer espera una apreciación moderada.
Según el economista David A. Meier, de Julius Baer, el mercado de divisas ha girado en contra del dólar en la última semana, con un movimiento que va más allá de los datos macro clásicos. El billete verde cae alrededor de un 2% en el índice DXY y el cruce EUR/USD ya se sitúa por encima del nivel que la propia casa manejaba como referencia a tres meses.
Dólar: debilidad por narrativa, no por macro
Julius Baer subraya que este retroceso del USD se produce a pesar de un entorno de crecimiento todavía sólido en EE. UU. y de que el mercado solo descuenta el próximo recorte de la Fed para junio. La clave, según Meier, está en la sensación de inconsistencia en la política interna y externa estadounidense, que está erosionando la confianza de los inversores.
En este contexto reaparecen las narrativas de “devaluación” o debilitamiento estructural del dólar, lo que presiona a la baja a la divisa incluso sin detonantes macro evidentes. Aun así, el equipo de Julius Baer insiste en que el USD sigue sobrevalorado en términos generales y que el proceso de ajuste probablemente continúe a medida que se reduzca su ventaja de tipos de interés frente a otras divisas.
La entidad mantiene su objetivo a 12 meses para EUR/USD en la zona de 1,22, apoyado en ese estrechamiento de diferenciales de tipos y en una percepción de riesgo algo más equilibrada fuera de Estados Unidos.
AUD y NOK: rentabilidad al frente del G10
Entre las divisas del G10, los principales beneficiados del giro a la baja del dólar han sido el dólar australiano (AUD) y la corona noruega (NOK). Ambas se sitúan en la parte alta del cuadro de tipos de interés y, según el marco de análisis de Julius Baer, mantienen un sesgo claramente alcista.
El interés del mercado se concentra especialmente en el AUD, que combina tipos elevados con una ventaja cíclica: se espera que el crecimiento del PIB de Australia supere al de muchos de sus pares este año, lo que respalda una Reserva del Banco de Australia de tono más duro e incluso la posibilidad de nuevas subidas de tipos más adelante.
Con este trasfondo, el AUD podría llegar a ofrecer las mayores rentabilidades por tipo de interés del G10. Sin embargo, Meier advierte de que no es una divisa “libre de riesgo”: su comportamiento está muy ligado a la demanda china y, como moneda claramente cíclica, tiende a sufrir en episodios de “risk-off” o correcciones bruscas de mercado.
Yen japonés: rebote frágil y foco político
El yen japonés (JPY) no ha sido el gran ganador de la caída del dólar, pero sí ha acaparado una fuerte atención mediática. La reciente debilidad del JPY, vinculada a preocupaciones fiscales, llevó a que las autoridades de EE. UU. y Japón realizaran un “rate check”, un paso que suele interpretarse como antesala de una posible intervención cambiaria por parte del Ministerio de Finanzas japonés.
De cara a las próximas semanas, Julius Baer prevé que la volatilidad del yen siga elevada, especialmente ante las elecciones anticipadas del 8 de febrero. El componente político se suma a la lectura clásica de diferenciales de tipos y mantiene al mercado en guardia.
Aun así, el escenario central de Meier es el de una apreciación moderada del yen a medio plazo, apoyada en una reducción gradual de los diferenciales de tipos de interés frente a otras economías desarrolladas. No se trata de un giro brusco, pero sí de una tendencia de fondo que podría ir ganando tracción a medida que vaya avanzando el año.