Strategy está perdiendo mucho dinero con el bitcoin. He aquí por qué, a pesar de ello, está vendiendo.
- Strategy vendió 3.588 bitcoins para financiar dividendos de sus acciones preferentes.
- La compañía registró una pérdida de 8.320 millones de dólares en sus tenencias cripto en el segundo trimestre.
- La operación rompe parcialmente con el discurso histórico de “no vender bitcoin”.
Strategy, la compañía presidida por Michael Saylor y convertida en el gran vehículo cotizado de exposición a bitcoin, ha dado un paso que el mercado no esperaba: ha vendido parte de sus bitcoins para obtener liquidez. La operación llega en un momento especialmente delicado, después de que la empresa haya reconocido fuertes pérdidas asociadas a sus tenencias de criptomonedas durante el segundo trimestre.
Según la información publicada por MarketWatch, Strategy vendió 3.588 bitcoins durante la última semana a un precio medio ponderado de 60.197 dólares por bitcoin, lo que le permitió recaudar aproximadamente 216 millones de dólares. De esa cantidad, 2.225 bitcoins se vendieron ya en julio, por unos 135,2 millones de dólares.
La compañía explicó que los fondos se utilizarán para financiar el pago de dividendos de sus acciones preferentes y para reponer la caja en dólares empleada previamente para dichos pagos. El anuncio provocó una caída inicial del bitcoin, aunque la criptomoneda recuperó posteriormente buena parte del terreno perdido.
Una venta que cambia el mensaje histórico de Saylor
La venta es relevante porque Strategy había construido durante años una narrativa muy clara: acumular bitcoin, financiarse en los mercados y mantener sus tenencias a largo plazo. Esa filosofía, conocida en el ecosistema cripto como “HODL”, ha sido uno de los pilares del atractivo bursátil de la compañía.
Michael Saylor había defendido previamente que Strategy no necesitaba vender bitcoin, ya que contaba con liquidez suficiente para cubrir dividendos y deuda durante los próximos años. Sin embargo, la decisión comunicada ahora muestra que, en la práctica, la compañía ha optado por monetizar una parte de su posición para atender compromisos financieros.
La lectura para el mercado es sencilla: Strategy sigue siendo una apuesta apalancada a bitcoin, pero ya no puede presentarse como un comprador permanente e incondicional.
Pérdidas de 8.320 millones en el trimestre
El contexto financiero explica parte de la decisión. Strategy reveló en una comunicación ante la SEC que registró una pérdida de 8.320 millones de dólares en sus tenencias de criptomonedas durante el segundo trimestre. De ese total, 8.310 millones correspondieron a pérdidas no realizadas y 900 millones a pérdidas realizadas.
La presión se produjo porque el precio medio de compra de los 843.775 bitcoins que mantenía la compañía a 5 de julio era de 75.476 dólares, mientras que bitcoin cerró el segundo trimestre en 58.710 dólares, tras caer un 20% durante ese periodo.
Esto significa que, aunque Strategy sigue manteniendo una de las mayores posiciones corporativas del mundo en bitcoin, una parte relevante de esa cartera cotiza por debajo de su coste medio. El efecto contable es significativo y aumenta la sensibilidad de la acción a cada movimiento de la criptomoneda.
Por qué vende si está perdiendo dinero
La razón principal no es una pérdida de confianza explícita en bitcoin, sino una necesidad financiera concreta: pagar dividendos de acciones preferentes. Strategy ha financiado buena parte de su acumulación de bitcoin mediante emisiones de acciones ordinarias, preferentes y otros instrumentos. Ese modelo genera obligaciones de remuneración que deben atenderse incluso cuando bitcoin cae.
Hasta ahora, la empresa había utilizado los mercados de capitales para seguir comprando bitcoin y mantener su estrategia. Pero el hecho de que no vendiera acciones ordinarias ni preferentes la semana pasada indica que, en esta ocasión, la compañía decidió obtener liquidez directamente de su cartera cripto.
La operación también puede interpretarse como una medida de gestión de liquidez: vender una pequeña parte de una posición muy grande para evitar tensionar más el balance o depender de nuevas emisiones en un momento de debilidad bursátil.
Reacción del mercado
El anuncio tuvo un impacto inmediato. Bitcoin llegó a caer hasta un 3,6% tras conocerse la venta, antes de recuperar buena parte de las pérdidas durante la sesión. Las acciones de Strategy también llegaron a retroceder con fuerza en el intradía, aunque terminaron sin cambios.
Pese al rebote reciente, el balance anual sigue siendo negativo. Strategy acumula una caída superior al 30% en 2026, mientras que bitcoin pierde más del 27% en el año. El S&P 500, por el contrario, avanza alrededor de un 10%.
La divergencia muestra que el mercado está penalizando tanto la caída del activo subyacente como la complejidad financiera del vehículo. Strategy no es simplemente bitcoin: es bitcoin más estructura de capital, emisiones, dividendos preferentes y riesgo de financiación.
El dilema de Strategy
La compañía se enfrenta ahora a un equilibrio delicado. Si bitcoin recupera con fuerza, Strategy puede beneficiarse de una revalorización amplificada por el tamaño de su cartera. Pero si la criptomoneda permanece débil, el mercado puede empezar a cuestionar la sostenibilidad del modelo de financiación y la necesidad de futuras ventas.
El problema no es que Strategy haya vendido una parte pequeña de su posición. En términos relativos, 3.588 bitcoins son una fracción limitada frente a los más de 843.000 bitcoins que posee. El problema es simbólico: la venta introduce una duda que antes no estaba en el centro del debate.
Si Strategy puede vender bitcoin para pagar dividendos, entonces el mercado debe valorar también el riesgo de nuevas ventas si las condiciones financieras se deterioran.
Lectura para el inversor
Strategy sigue siendo una de las formas más agresivas de tomar exposición a bitcoin a través de la Bolsa. Pero la operación anunciada demuestra que la tesis no depende únicamente del precio de la criptomoneda. También depende de la capacidad de la compañía para financiar sus compromisos sin erosionar la narrativa de acumulación permanente.
Para los inversores alcistas en bitcoin, la venta puede verse como una decisión táctica y limitada. Para los más escépticos, es una señal de que el modelo empieza a mostrar tensiones cuando el precio del activo cae por debajo del coste medio de adquisición.
En cualquier caso, el mensaje es claro: Strategy continúa siendo un vehículo de alta sensibilidad a bitcoin, pero con una capa adicional de riesgo financiero. Mientras la criptomoneda suba, esa estructura puede jugar a favor. Si bitcoin vuelve a debilitarse, la necesidad de liquidez, los dividendos preferentes y las posibles ventas futuras pueden convertirse en un factor de presión adicional para la acción.