Wall Street rebota en preapertura, pero sigue atrapado en un estrecho rango técnico.
- Wall Street repunta: Dow +0,76%, S&P 500 +0,77% y Nasdaq +1,04%, pero sigue dentro de rango.
- El mercado oscila entre optimismo por beneficios y cautela por la disrupción de la IA.
- La atención se traslada a Nvidia, clave para medir el pulso real del ciclo de IA.
Rebote técnico dentro de un mercado en rango
El martes, el Dow Jones avanzó 370 puntos (+0,76%) hasta 49.174,5, el S&P 500 sumó 53 puntos (+0,77%) hasta 6.890 y el Nasdaq Composite repuntó un 1,04% hasta 22.864 puntos. Los futuros apuntan a ligeras subidas adicionales, extendiendo el movimiento alcista de la sesión anterior.
Sin embargo, el trasfondo técnico sigue siendo de consolidación. El S&P 500 ha cerrado prácticamente todas las sesiones desde el 19 de diciembre dentro del rango 6.800–7.000 puntos, lo que refleja un mercado atrapado entre el optimismo macroeconómico y la cautela sobre valoraciones y riesgos estructurales.
IA: amenaza o catalizador para el software
El principal foco de tensión sigue siendo el impacto de la inteligencia artificial en el sector tecnológico, especialmente en el software. En las últimas semanas, el temor a que la IA pueda erosionar la demanda de ciertos servicios ha pesado con fuerza sobre el segmento.
El martes, esas preocupaciones se moderaron tras una actualización de Anthropic, que sugiere que sus herramientas están mejorando la oferta de algunas compañías de software en lugar de reemplazarlas. El ETF iShares Tech Software subió un 1,9%, reflejando alivio en el sector.
Como señalaba Ipek Ozkardeskaya (Swissquote), el lado positivo es que la IA podría complementar y potenciar determinados productos, permitiendo que estas empresas evolucionen junto a la tecnología en lugar de quedar desplazadas.
Nvidia en el centro del escenario
La atención inmediata del mercado se centra en los resultados de Nvidia, la mayor compañía por capitalización bursátil. Su publicación tras el cierre podría marcar el tono del mercado tecnológico en el corto plazo.
Existe la preocupación de que, aun con un gasto en IA sólido, Nvidia no pueda por sí sola disipar las dudas sobre valoraciones elevadas en el ecosistema tecnológico. Aproximadamente la mitad de su cartera de clientes está compuesta por hiperescaladores, y la reciente debilidad en estas compañías introduce interrogantes adicionales sobre la sostenibilidad del ciclo.
Reflexión de Capital Bolsa
El mercado estadounidense sigue fuerte, pero técnicamente encajonado. Mientras el S&P 500 no rompa con claridad los 7.000 puntos, el escenario es de consolidación dentro de un rango amplio. Nvidia puede actuar como catalizador, pero el verdadero riesgo no está en la demanda actual de chips, sino en la sostenibilidad de la inversión en IA por parte de sus grandes clientes.
En nuestra opinión, el sesgo sigue siendo constructivo mientras no se pierdan los 6.800 puntos en el S&P 500, pero la selectividad sectorial es clave: no toda la IA cotiza igual ni ofrece el mismo perfil riesgo-rentabilidad.