Un gráfico que sugiere que nos acercamos a un repunte importante de las bolsas
- La máxima incertidumbre suele coincidir con los suelos de mercado.
- Históricamente, el S&P 500 toca mínimos alrededor de la semana 3 tras crisis geopolíticas.
- Señales de liquidación forzada apuntan a un posible rebote técnico cercano.
La guerra en Irán ha llevado a los mercados a un punto de tensión extrema, donde prácticamente todos los activos —acciones, bonos e incluso el oro— han caído simultáneamente. Este comportamiento, lejos de ser habitual, suele marcar momentos de estrés máximo en el sistema financiero.
Según Variant Perception, el mercado podría estar entrando en un “pico de incertidumbre”, una fase que históricamente ha coincidido con oportunidades tácticas de compra.
Cuando todo cae: señal de capitulación
Uno de los elementos más relevantes es la caída simultánea de activos que normalmente actúan como refugio, como el oro o los bonos.
Este fenómeno suele interpretarse como una liquidación forzada, donde los inversores venden indiscriminadamente para cubrir pérdidas o reducir riesgo.
Clave de mercado: cuando todo cae a la vez, el problema no es fundamental, es de liquidez.
Además, el repunte de los tipos de interés y el aumento de la volatilidad (VIX elevado) refuerzan esta idea de estrés extremo.
El patrón histórico: semana 3, punto de inflexión
El análisis histórico aporta una pista clave. Según Deutsche Bank, en grandes crisis geopolíticas:
- El mercado suele tocar fondo en torno a las tres semanas tras el shock inicial.
- La recuperación comienza progresivamente a partir de ese punto.
- En torno al día 30-35, los índices tienden a recuperar niveles previos.
Dado que el conflicto actual se acerca a ese punto temporal, el mercado podría estar cerca de un suelo táctico.
Catalizadores para un rebote
Más allá del patrón técnico, existen posibles catalizadores que podrían desencadenar un rebote:
- Mayor implicación de China, afectada por el suministro energético.
- Señales de estabilización en el conflicto.
- Relajación en precios energéticos o tipos de interés.
En mercados dominados por expectativas, basta un cambio en la narrativa para provocar movimientos bruscos al alza.
Conclusión: el rebote no llega cuando todo mejora, sino cuando deja de empeorar.
Reflexión de Capital Bolsa
Nosotros creemos que el mercado está entrando en una fase clásica de capitulación táctica. El problema no es tanto el conflicto en sí, sino el endurecimiento financiero simultáneo (tipos + energía).
Estrategia: empezar a construir posiciones gradualmente en calidad (grandes tecnológicas, energía, infraestructuras) y mantener liquidez para aprovechar posibles caídas adicionales. El rebote puede ser violento, pero no necesariamente sostenido si el petróleo sigue tensionado.