Si la economía aguanta, el mercado mira hacia otro lado
Xavier Chapard (LBP AM - LFDE)
- El mercado sigue alcista porque el riesgo geopolítico, de momento, no se traduce en un golpe macro claro.
- Crecimiento resistente + inflación relativamente contenida: margen para que los bancos centrales relajen si hiciera falta.
- EE. UU. apunta a recortes más tardíos; Europa mejora levemente; China mantiene el pulso por exportaciones y posible estímulo interno.
Arrancamos el año con un cóctel incómodo: más ruido geopolítico (Venezuela, Groenlandia e Irán) y una política estadounidense que genera incertidumbre en frentes sensibles. Y, aun así, las bolsas se sostienen y avanzan. No es tan contradictorio como parece: el mercado, por puro instinto, prioriza lo que puede medir sobre lo que cuesta modelizar.
| Más suben Ibex 35 | |||
|---|---|---|---|
| Laboratorios Ro... | 72,70€ | 2,65 | 3,78% |
| Indra-A | 59,40€ | 1,55 | 2,68% |
| Merlin Prop. | 12,62€ | 0,23 | 1,86% |
| ACS | 95,85€ | 1,35 | 1,43% |
| PUIG BRANDS B | 16,19€ | 0,21 | 1,31% |
| Más bajan Ibex 35 | |||
| Naturgy | 25,70€ | -0,34 | -1,31% |
| Cellnex | 25,91€ | -0,26 | -0,99% |
| Amadeus-A | 61,14€ | -0,52 | -0,84% |
| Banco Santander | 10,47€ | -0,07 | -0,66% |
| Acciona | 184,90€ | -1,20 | -0,64% |
Por qué el mercado “tolera” el riesgo geopolítico
La clave es que, de momento, las tensiones no han roto el escenario económico base. Incluso en Irán —el foco más sensible por su vínculo con el petróleo— el repunte del crudo ha sido limitado. Y cuando no hay una transmisión clara a inflación, márgenes empresariales o crecimiento, al mercado le cuesta “poner precio” al riesgo.
Además, en Washington existe la percepción (acertada o no) de que, si una medida política genera demasiado daño en los mercados, acabará suavizándose o corrigiéndose. Eso reduce el miedo a un shock prolongado. Dicho esto, el riesgo de deterioro rápido existe, por lo que tiene sentido moverse con más agilidad, diversificar y mantener coberturas si el entorno se complica.
La lectura práctica es sencilla: el mercado no ignora la geopolítica, pero necesita que se convierta en algo “macroeconómicamente tangible”. Mientras eso no ocurra, el sesgo natural es seguir la tendencia.
Crecimiento resistente e inflación bajo control: el soporte de fondo
El crecimiento mundial está mostrando resistencia y podría incluso acelerar ligeramente con apoyo presupuestario. A la vez, la inflación se mantiene razonablemente contenida y los bancos centrales conservan margen para flexibilizar si la actividad se enfría. En ese marco, los activos de riesgo pueden seguir avanzando aunque haya amenazas latentes: el “colchón” macro existe.
EE. UU.: inflación más baja, pero recortes probablemente más tarde
En Estados Unidos, la inflación de diciembre no subió tanto como se esperaba y se mantuvo en el 2,6%, el nivel más bajo en varios años. Pero siguen apareciendo movimientos extraños en precios concretos, lo que mantiene cierta niebla sobre la tendencia real.
Nuestra lectura es que las presiones inflacionistas están relativamente estables, incluso con aranceles, aunque en un nivel algo elevado: más cerca del 3% que del 2%. La Fed probablemente esperará datos más “limpios” antes de dar por encarrilada la inflación, lo que aplaza el próximo recorte hacia mitad de año. Aun así, no cambia la idea de una trayectoria de tipos descendente.
El resto de datos refuerzan la resistencia: las solicitudes de subsidio por desempleo siguen en niveles bajos, lo que sugiere un mercado laboral estable. Eso encaja con un escenario de un solo recorte este año, salvo sorpresa fuerte.
Si el empleo aguanta y la inflación no cae rápido al 2%, la Fed no tiene prisa. Y si no hay prisa, el mercado se adapta: menos euforia de recortes, pero tampoco pánico.
Europa: mejora gradual, con Alemania recuperando tracción
En Europa se empieza a ver una ligera mejoría tras la desaceleración de mediados de 2025 ligada a la guerra comercial. Reino Unido creció un 0,3% en noviembre tras caer en octubre, reduciendo el riesgo de contracción en el cuarto trimestre.
Alemania habría dejado atrás la recesión con un avance del PIB del 0,3% tras dos años de contracción. Además, aunque el impulso fiscal fue limitado en 2025, el gasto público empezó a acelerarse en el tramo final del año y podría intensificarse en 2026. Eso sostiene un tono algo más optimista para Alemania y, por extensión, para la eurozona.
China: exportaciones fuertes y posible empuje a la demanda interna
China cerró 2025 con exportaciones sorprendentemente sólidas, confirmándose como uno de los motores clave. Si ese viento a favor se mantiene, el crecimiento puede sostenerse, pero las autoridades podrían reforzar estímulos a la demanda interna a comienzos de año para evitar que el ritmo caiga por debajo del objetivo del 5%.
Conclusión: mientras la economía “fluya” —crecimiento razonable, inflación contenida y bancos centrales con margen— los mercados tienden a seguir fluyendo. El riesgo está en que la geopolítica o la política económica se conviertan en un shock real, no solo en titulares.