Señales de fatiga tras el rally: "La complacencia es el mayor riesgo"
Según Juan Carlos Ureta, presidente ejecutivo de Renta 4 Banco, la actual fortaleza de las Bolsas mundiales no se explica solo por la pujanza de la inteligencia artificial (IA) y las grandes tecnológicas, sino también por una capacidad de financiación histórica que sirve de combustible al proceso.
Ureta recupera la imagen del “círculo virtuoso” descrito por Jensen Huang (Nvidia) en el foro de la APEC —más inversión genera más uso de IA, lo que atrae más inversión— y subraya que ese bucle habría sido imposible sin mercados y liquidez dispuestos a financiar innovación a largo plazo.
Liquidez, tokenización y la próxima ola financiera
Ureta pone el foco en la liquidez como componente clave del “círculo virtuoso”. Esa liquidez se manifiesta hoy en formas tradicionales (mercados, capital riesgo) y en desarrollos recientes: tokenización de activos, stablecoins y dinero digital que prometen ampliar la base de financiación y reducir fricciones en la asignación de capital. Informes del FMI y análisis de mercado muestran que la tokenización podría mejorar la liquidez y la accesibilidad de activos reales, aunque plantea retos regulatorios y de riesgo operativo que deben resolverse antes de una adopción masiva. Este avance, sostiene Ureta, es la “otra cara” del círculo virtuoso.
Japón: ejemplo de liquidez sostenida y rally bursátil
El caso japonés ilustra la combinación de política monetaria expansiva y reformas estructurales: la persistencia de políticas tipo ZIRP/QE, junto a empresas competitivas, ha permitido recuperar dinamismo y elevar al Nikkei a nuevos récords —por encima de 52.000 puntos tras subidas acumuladas superiores al 30% en el año— con Sanae Takaichi actuando como catalizador político para los mercados. Ureta cita a Japón para recordar que la liquidez bien gestionada puede sostener un ciclo prolongado de inversión y crecimiento.
La Fed, tipos y la fragilidad de la complacencia
La reciente decisión de la Reserva Federal de recortar los tipos en 25 puntos básicos y la advertencia de Jerome Powell sobre que recortes futuros no están garantizados introducen un matiz de precaución: la política monetaria sigue siendo un factor decisivo para la liquidez y para la duración del impulso de mercado. Ureta interpreta la movida como una prueba más de que la liquidez es condición necesaria, pero no suficiente: la lectura de datos macro y la orientación futura de la Fed pueden provocar volatilidad si las expectativas se descarrilan.
Las “big tech”: motor, concentración y señales de fatiga
La rotación hacia las tecnológicas, y su efecto de arrastre sobre índices como el Nasdaq, no es casual: la “revolución IA” ha instalado expectativas de crecimiento estructural. Sin embargo, los resultados trimestrales recientes muestran una lectura mixta —con empresas que baten previsiones y otras que sufren recortes por mayores costes de capital e inversión en IA— lo que ha ocasionado movimientos dispares en precios: subidas importantes en algunos nombres y correcciones en otros (por ejemplo, caídas puntuales de Meta o ajustes en Microsoft pese a resultados sólidos). Esa heterogeneidad es la que, según Ureta, introduce el riesgo de que una corrección técnica o de valoración se materialice si la liquidez o las expectativas se ajustan.
Riesgos y vectores a vigilar
- Concentración en pocas compañías: la alta ponderación de las mayores tecnológicas en índices globales eleva el riesgo sistémico si sus valoraciones se corrigen.
- Evolución de la política monetaria: la Fed y otros bancos centrales pueden cambiar el impulso de liquidez por datos adversos o presiones inflacionistas.
- Riesgos regulatorios sobre tokenización/stablecoins: la rápida progresión de activos digitales tensiona marcos legales y puede frenar la adopción si no existe claridad.
- Riesgos específicos de la IA: gasto de capital elevado en IA (capex) puede presionar márgenes en el corto plazo y desencadenar correcciones puntuales en valores que no moneticen rápido.
Conclusión
Como subraya Ureta, el motor de la actual subida bursátil es doble: por un lado, la revolución tecnológica —con la IA como epicentro— y, por otro, un entorno financiero que ha creado y distribuido liquidez suficiente para financiarla. Sin embargo, la sostenibilidad de ese circuito virtuoso dependerá de la coordinación entre política monetaria, regulación financiera (incluida la tokenización) y la capacidad real de las empresas para transformar inversión en flujos de caja crecientes. La complacencia, advierte Ureta, es el mayor enemigo cuando los mercados ya descuentan mejoras ambiciosas.