RBC eleva su objetivo para el S&P 500 y apuesta por más recorrido en Wall Street
- RBC eleva su objetivo a 12 meses para el S&P 500 hasta los 7.900 puntos.
- Los beneficios empresariales y el ciclo de IA siguen siendo los principales soportes del mercado.
- La firma prefiere crecimiento frente a valor y bolsa estadounidense frente a mercados internacionales.
RBC Capital Markets ha elevado su objetivo a 12 meses para el S&P 500 hasta los 7.900 puntos, desde los 7.750 anteriores, situándose entre las previsiones más optimistas de Wall Street. Según Jamie Chisholm, en MarketWatch, la mejora de las previsiones de beneficios y un entorno económico todavía favorable explican este nuevo ajuste al alza.
El movimiento llega después de que el índice estadounidense haya vuelto a marcar máximos históricos, apoyado en la expectativa de un final próximo de la guerra con Irán, el renovado entusiasmo por la inteligencia artificial y, sobre todo, una temporada de resultados del primer trimestre mejor de lo esperado.
Los beneficios justifican el nuevo objetivo
El equipo de RBC, liderado por Lori Calvasina, considera que el valor razonable implícito del S&P 500 ha mejorado gracias a las revisiones al alza de las estimaciones de beneficios para los próximos cuatro trimestres.
La lectura es clara: el mercado no solo está subiendo por liquidez o sentimiento, sino porque los analistas están elevando sus previsiones de BPA. Cuando las expectativas de beneficios mejoran, las valoraciones elevadas resultan más fáciles de defender.
El nuevo objetivo de 7.900 puntos coloca a RBC cerca de la parte alta de las previsiones de mercado, aunque algunas comparaciones son imperfectas porque muchas firmas publican objetivos para cierre de 2026, no a 12 meses. Deutsche Bank, por ejemplo, mantiene una referencia de 8.000 puntos para final de año.
La tesis de RBC se apoya en beneficios, no solo en entusiasmo: mientras las revisiones de BPA sigan mejorando, el mercado conserva argumentos para sostener niveles elevados.
Riesgos tácticos: valoración, semiconductores e Irán
Pese al tono constructivo, RBC no ignora los riesgos. La firma advierte de que las valoraciones del S&P 500 y del Russell 2000 podrían volver a acercarse a zonas de sobrecompra si regresan a máximos previos. Por ahora, no ve esa condición de forma generalizada, pero la considera un factor a vigilar.
Otro posible foco de presión sería una prolongación de la guerra en Oriente Medio. Si el conflicto termina afectando a las previsiones de beneficios de finales de 2026 o de 2027, el mercado podría tener que ajustar sus expectativas.
También preocupa una posible toma de beneficios en semiconductores. Este grupo ha sido uno de los grandes pilares del rally reciente, con revisiones positivas de beneficios, pero RBC reconoce que algunas valoraciones empiezan a parecer exigentes.
La política también puede mover el mercado
El contexto político estadounidense añade otro elemento de incertidumbre. RBC recuerda que los años de elecciones de mitad de mandato suelen enfriar el optimismo bursátil, como ocurrió en 2018 y 2022.
La firma cree que la caída del 9,1% sufrida por el S&P 500 en el primer trimestre pudo estar parcialmente relacionada con el aumento de las probabilidades, en los mercados de predicción, de una victoria demócrata completa.
Sin embargo, la expectativa de un Congreso dividido ha vuelto a ganar peso, algo que podría estar actuando como viento de cola para la renta variable estadounidense. Para Wall Street, un Congreso dividido suele interpretarse como un escenario de menor riesgo regulatorio y menor probabilidad de cambios fiscales agresivos.
El mercado parece cómodo con la idea de equilibrio político: menos riesgo de giro legislativo brusco y más visibilidad para beneficios empresariales.
Crecimiento frente a valor
En cuanto al posicionamiento, RBC prefiere las acciones de crecimiento frente a las de valor dentro de las grandes compañías. La razón está en las revisiones de beneficios: el ritmo de mejoras en las estimaciones de BPA está siendo más fuerte en crecimiento y en las compañías de mayor capitalización del S&P 500 que en valor y en el resto del mercado.
Además, la firma considera que el conflicto de Oriente Medio podría actuar como mayor lastre para las revisiones de beneficios de las compañías de valor y de los sectores más cíclicos. Energía, industria tradicional, consumo sensible al coste energético y financieras pueden estar más expuestas a un deterioro macro o a un encarecimiento prolongado del petróleo.
La preferencia por crecimiento no implica ignorar el riesgo de valoración, pero sí reconocer que el impulso de beneficios sigue favoreciendo a las compañías más ligadas a tecnología, innovación, IA y grandes plataformas.
La IA se amplía más allá de las Siete Magníficas
RBC también comparte una idea cada vez más extendida en el mercado: el crecimiento del beneficio neto podría ser más fuerte en la cesta amplia de inteligencia artificial que en las propias Siete Magníficas durante 2026 y 2027.
Esto apunta a una ampliación del liderazgo dentro de la temática de IA. El mercado ya no mira solo a las megacaps tecnológicas, sino también a semiconductores, infraestructura eléctrica, centros de datos, refrigeración, software, redes y proveedores industriales vinculados al gasto de capital tecnológico.
Este punto es importante porque ayudaría a reducir la dependencia del mercado de un grupo muy reducido de compañías. Si la IA genera más ganadores fuera de las grandes plataformas, el rally puede ganar algo más de amplitud y resultar más sostenible.
Estados Unidos sigue siendo la apuesta preferida
RBC también favorece la renta variable estadounidense frente a las bolsas internacionales. La explicación vuelve a estar en la dinámica de beneficios: las revisiones al alza son más sólidas en Estados Unidos, especialmente en crecimiento y en las compañías con mayor exposición al ciclo de IA.
La firma no descarta episodios de volatilidad, especialmente si aumenta la preocupación por Irán, crédito privado o semiconductores. Pero su mensaje central sigue siendo constructivo: mientras el crecimiento de beneficios se mantenga, el mercado estadounidense puede continuar avanzando.
Para los inversores, la lectura práctica es clara: seguir participando en el rally, pero sin ignorar los riesgos tácticos. El sesgo de RBC favorece crecimiento, grandes compañías estadounidenses y una exposición más amplia a IA, evitando perseguir de forma indiscriminada valores que ya descuentan demasiado optimismo.