Nuevos récords en unas bolsas que descuentan la perfección
Juan Carlos Ureta Domingo, presidente ejecutivo Renta 4 Banco
La fulgurante primera semana de febrero no solo ha permitido a las Bolsas salir de los números rojos y volver a terreno positivo en lo que va de año, sino que además ha terminado con nuevos récords históricos en las Bolsas americanas y en el Dax alemán.
La duda que habían dejado las caídas de la última semana de enero, de si podíamos estar al inicio de una corrección seria, del entorno del diez por ciento, ha sido cortada de raíz por las fuertes subidas de esta semana, sin que ni siquiera el mal dato de empleo en enero en la economía norteamericana, con una creación de puestos de trabajo menor de la esperada, haya puesto freno a las subidas.
El Nasdaq ha subido un 6%, el S&P un 4,6%, el índice Russell de compañías medianas y pequeñas un 7,7%, el Eurostoxx un 5%, nuestro Ibex un 5,9%, el Nikkei un 4% y el MSCI de Bolsas emergentes un 5%, con subidas tan espectaculares como la del Sensex indio, de un 9,6%. Solo el Shanghai Composite se ha quedado atrás, con una subida semanal simbólica del 0,4%.
El "rally" se ha apoyado básicamente en tres pilares.
El primero son los resultados empresariales del cuarto trimestre, que en general están superando las estimaciones. De las casi doscientas compañías del S&P que han presentado cifras, el 84% superan estimaciones. Incluso resultados aparentemente malos, como los de algunos Bancos europeos que arrojan pérdidas multimillonarias, son recibidos con júbilo por el mercado, al entender que se trata de saneamientos necesarios para iniciar una nueva etapa que se supone será de alta rentabilidad para el negocio bancario, ayudado por las menores provisiones.
El segundo pilar es la expectativa de que la tercera ola de la pandemia pueda estar llegando a su fin y que las vacunas traerán una pronta reapertura de las economías. Pese a la ineficiencia europea en el manejo del proceso, las noticias en general nos hablan de una aceleración de las vacunaciones a nivel global, y además están apareciendo nuevas vacunas.
El tercer pilar son los estímulos fiscales y monetarios. En EE.UU. Biden avanza en la aprobación de su nuevo paquete de 1,9 trillones (americanos) de dólares, y a nivel monetario tanto la Fed como el BCE no pierden ninguna ocasión para reafirmar su compromiso con que las inyecciones de liquidez se mantengan incluso cuando la economía se haya reactivado. El mensaje que se lanza es que esta vez los Bancos Centrales no van a cometer el "error" de cortar las facilidades monetarias antes de tiempo, dejando así la impresión de que la normalización monetaria puede posponerse de forma indefinida, porque evidentemente nunca hay un buen momento para endurecer las condiciones monetarias.