Más recortes de la Fed, menos techo en Bolsa: 8.000 entra en escena
- JPMorgan proyecta un S&P 500 en torno a 7.500 puntos para finales de 2026, apoyado en un crecimiento de beneficios de doble dígito.
- El banco contempla al menos dos recortes adicionales de tipos por parte de la Fed y un posterior periodo prolongado de pausa.
- En un escenario de mayor relajación monetaria, la entidad considera plausible que el S&P 500 se acerque a la zona de 8.000 puntos.
Entramos en la recta final de 2025 con un tono claramente optimista por parte de JPMorgan hacia la renta variable estadounidense. Según el estratega Dubravko Lakos-Bujas, el banco ve margen para que el S&P 500 siga marcando máximos históricos en los próximos años, apoyado en un ciclo de beneficios sólido y en una Reserva Federal que aún tiene recorrido para recortar tipos.
Un objetivo de 7.500 puntos para el S&P 500 en 2026
De acuerdo con las proyecciones de JPMorgan, el S&P 500 podría situarse en torno a los 7.500 puntos a cierre de 2026. Esta cifra implica un avance cercano al 11% respecto al cierre más reciente, en un contexto en el que el índice ya acumula una subida aproximada del 15% en 2025, impulsado en gran medida por las compañías vinculadas a la inteligencia artificial.
El escenario central del banco descansa en un crecimiento de beneficios de doble dígito, en combinación con la expectativa de dos recortes adicionales de tipos de interés por parte de la Reserva Federal, seguidos de una pausa prolongada. Para el estratega, las actuales valoraciones, aunque elevadas, reflejan de manera razonable un entorno de beneficios por encima de la tendencia histórica.
En nuestra opinión, el mensaje de fondo es que el mercado habría transitado desde un simple “rally de múltiplos” hacia una fase donde los beneficios y la productividad asociada a la IA adquieren un papel protagonista en la justificación de los precios actuales.
IA, ‘capex’ y desregulación como motores del ciclo
Lakos-Bujas subraya que, pese a las dudas sobre una posible burbuja de IA y las preocupaciones de valoración, los múltiplos actuales están anticipando correctamente un boom de inversión en capital asociado a centros de datos y tecnología, así como un aumento de las recompras y dividendos por parte de las compañías.
Además, el estratega apunta a que los beneficios derivados de una mayor desregulación y de la productividad incremental ligada a la IA están siendo infravalorados por el mercado. Según estas estimaciones, el potencial de mejora de márgenes y de generación de flujo de caja en los próximos años seguiría sustentando niveles de cotización superiores a los actuales.
Dentro de esta narrativa, JPMorgan destaca una cesta de valores beneficiados por la IA y la infraestructura de datos, donde figuran nombres como Amazon, Nvidia y Alphabet. Se trata de compañías que, a pesar de la volatilidad reciente, se mantienen entre los grandes ganadores del año y continúan siendo vistas como piezas clave de la temática de crecimiento estructural.
¿Escenario S&P 500 en 8.000 puntos?
Más allá del escenario base, JPMorgan abre la puerta a un contexto aún más constructivo. Si la Fed recortase tipos en mayor medida de lo que descuenta el consenso, el estratega considera que el S&P 500 podría incluso superar la zona de 8.000 puntos en 2026, lo que supondría un alza cercana al 18% respecto al nivel actual.
No obstante, este escenario exige una combinación delicada: datos macro moderadamente débiles que justifiquen más estímulo monetario, pero sin llegar a poner en cuestión el ciclo de beneficios. De lo contrario, el riesgo sería que el mercado comenzara a descontar un deterioro más acusado del crecimiento, lo que podría presionar las valoraciones a la baja.
Desde nuestro punto de vista, el gran desafío para los próximos trimestres será comprobar si el mercado es capaz de sostener múltiplos altos en un entorno donde la narrativa de la IA conviva con episodios de volatilidad y datos macroeconómicos mixtos.
Qué está comprando JPMorgan
En línea con este marco, JPMorgan ha elaborado una cesta de beneficiarios de la IA y de los centros de datos que, a su juicio, podría comportarse mejor que el mercado en 2026. En ella se incluyen compañías como Amazon, Nvidia y Alphabet, todas ellas con exposición relevante a la nube, a la infraestructura de datos o al diseño de chips avanzados.
Aunque algunas de estas acciones han experimentado correcciones recientes por dudas sobre valoraciones, la tesis del banco es que el ciclo de inversión ligado a la IA y al cómputo intensivo está lejos de agotarse. En consecuencia, se sigue viendo a este tipo de activos como vectores principales de generación de alfa dentro de la renta variable estadounidense.
Reflexión de Capital Bolsa
Desde nuestra perspectiva, este tipo de previsiones refuerza la idea de que seguir fuera del mercado o excesivamente infraponderado en renta variable estadounidense puede ser costoso si el ciclo de beneficios se mantiene sólido. Nosotros creemos que, siempre que el inversor acepte la volatilidad asociada a la temática de IA, tiene sentido mantener una exposición significativa al S&P 500 y a los grandes beneficiarios de la digitalización y los centros de datos.
En términos de posicionamiento, nuestra lectura es que el índice presenta todavía un potencial alcista razonable a medio plazo, pero con un equilibrio más delicado entre recompensa y riesgo. La clave estará en gestionar de forma prudente la concentración en los grandes nombres tecnológicos y complementar esas posiciones con sectores que se beneficien de la normalización de tipos y de la reapertura del ciclo de inversión.
Reflexión de Capital Bolsa
A corto plazo, nosotros pensamos que las correcciones deben verse más como oportunidades de ajuste y entrada que como señales de salida definitiva, siempre que los beneficios empresariales no muestren un deterioro claro. Mantener una disciplina en niveles de entrada y en el tamaño de las posiciones será crucial si el S&P 500 quiere acercarse a la zona de 7.500–8.000 puntos en los próximos dos años.