Julius Baer eleva su apuesta por Japón y sitúa el Nikkei en 75.000 puntos
- Julius Baer eleva su objetivo para el Nikkei 225 desde 68.000 hasta 75.000 puntos.
- La menor tensión en Ormuz reduce el riesgo para beneficios empresariales y sostenibilidad fiscal en Japón.
- La entidad ve oportunidades en IA, semiconductores, hardware tecnológico y bancos japoneses.
Julius Baer ha elevado su objetivo para el Nikkei 225 hasta los 75.000 puntos, frente a los 68.000 anteriores, al considerar que el mercado japonés combina ahora un menor perfil de riesgo con una aceleración esperada de los beneficios empresariales.
Según Louis Chua, analista de renta variable asiática de la entidad, la mejora del escenario geopolítico, especialmente los avances para reabrir el estrecho de Ormuz, debería reducir las preocupaciones sobre los resultados corporativos y sobre la vulnerabilidad energética de Japón.
Menos riesgo energético y geopolítico
La bolsa japonesa había sufrido en las últimas semanas por una combinación de factores: exposición energética, deshacer posiciones tras el cierre fiscal, reversión del momentum y preocupación por el impacto del conflicto con Irán. Sin embargo, Julius Baer considera que la firma del memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán cambia parcialmente el escenario.
Si la reapertura de Ormuz avanza, Japón saldría especialmente beneficiado por su elevada dependencia energética exterior. Menores precios del crudo y menor riesgo de interrupciones de suministro aliviarían los márgenes empresariales y reducirían la presión sobre las cuentas públicas.
La IA sigue siendo el gran motor del mercado japonés
Entre las principales temáticas para la renta variable japonesa en 2026, Julius Baer destaca el liderazgo en inteligencia artificial y semiconductores. La entidad ve a Japón como uno de los grandes beneficiarios de la aceleración global en infraestructuras de IA.
El foco estaría en compañías expuestas a hardware relacionado con inteligencia artificial y en valores vinculados al desarrollo de la llamada IA física, donde Japón cuenta con ventajas industriales relevantes por su experiencia en automatización, robótica, componentes de precisión y maquinaria avanzada.
Tipos más altos, yen débil y oportunidad en bancos
El Banco de Japón elevó los tipos hasta el 1,00% el 16 de junio, su nivel más alto desde 1995. Aunque las rentabilidades de los bonos japoneses han seguido subiendo y el yen continúa cerca de mínimos de cuatro décadas, Julius Baer considera que las empresas japonesas están trasladando con mayor rapidez los mayores costes a precios.
Esto debería ayudar a proteger márgenes y beneficios, reduciendo el impacto negativo de unos costes de producción más elevados. Además, la subida de tipos abre una oportunidad específica en bancos japoneses, que combinan valoraciones moderadas con potencial de mejora de beneficios por el nuevo entorno monetario.
El catalizador político: la política básica de 2026
Uno de los próximos catalizadores será la publicación de la política básica japonesa de 2026, conocida como Honebuto Hoshin. El documento podría ofrecer más detalles sobre las proyecciones fiscales y el gasto destinado a apoyar los 17 sectores estratégicos definidos por el Gobierno japonés.
Para el mercado, esta referencia será importante porque puede confirmar el respaldo público a áreas clave como digitalización, defensa económica, transición energética, semiconductores, robótica e infraestructuras industriales.
Un objetivo ambicioso para el Nikkei
La revisión del objetivo del Nikkei 225 hasta los 75.000 puntos refleja una visión más positiva sobre Japón. Julius Baer combina tres argumentos: reducción del riesgo geopolítico, mejora esperada de beneficios y liderazgo en temáticas estructurales como IA, semiconductores y automatización.
El riesgo principal es que el mercado ya descuenta parte de esta mejora. Un yen excesivamente débil, una subida adicional de rentabilidades japonesas o una nueva escalada en Oriente Medio podrían frenar el avance. Aun así, la entidad considera que el mercado japonés mantiene uno de los perfiles más atractivos dentro de la renta variable global.