HSBC cree que los mercados pueden absorber el impacto iraní sin una gran corrección, citando precedentes históricos
Utilizando datos de conflictos y crisis globales anteriores, desde la primera Guerra del Golfo de 1990, HSBC ha analizado las reacciones del mercado y ha constatado que su impacto es, en gran medida, temporal.
Además, el efecto suele ser reversible. La guerra con Irán generará una volatilidad continua, según argumenta su equipo de directores de inversión de todo el mundo, pero recomienda mantener una sobreponderación en renta variable global, con preferencia por Estados Unidos y Asia.
HSBC cita once incidentes anteriores con impacto global, incluidos los atentados del 11 de septiembre y el estallido de la guerra de Ucrania, y concluye que el impacto medio en el precio del petróleo a un mes vista es de tan solo un 0,8%, el oro apenas se mueve, mientras que el S&P 500 ha experimentado un aumento medio del 2,9%.
El equipo de HSBC, liderado por el director de inversiones global William Sels, duda que la Reserva Federal vuelva a subir los tipos de interés para combatir la inflación derivada de los acontecimientos en Irán, a menos que el conflicto se prolongue mucho más de lo que se prevé actualmente. Por lo tanto, HSBC recomienda evitar entrar y salir de los mercados, ya que esta estrategia conlleva riesgos de sincronización.
HSBC se centra en los fundamentos y considera que la inflación global es un problema menor que antes, mientras que su perspectiva cíclica respalda el crecimiento de las ganancias, especialmente en Estados Unidos.
