Europa abrirá a la baja mientras el mercado duda de un acuerdo real entre EE.UU. e Irán
- Las bolsas europeas apuntan a una apertura bajista mientras el mercado evalúa las opciones de un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán.
- Los mensajes contradictorios sobre las negociaciones y los nuevos ataques estadounidenses mantienen elevada la incertidumbre.
- El petróleo vuelve a subir y la atención se desplaza también al dato de inflación PCE de Estados Unidos.
Las bolsas europeas se preparan para una apertura en negativo este jueves, en un contexto dominado por la incertidumbre sobre las posibilidades reales de un acuerdo de paz que ponga fin al conflicto entre Estados Unidos e Irán. Según Holly Ellyatt, los inversores tratan de valorar señales diplomáticas contradictorias mientras la tensión militar sigue presente sobre el terreno.
Los futuros apuntan a descensos generalizados en los principales índices europeos. El FTSE británico abriría con una caída cercana al 0,9%, el DAX alemán retrocedería alrededor del 1,1%, el CAC 40 francés perdería cerca del 1% y el FTSE MIB italiano bajaría en torno al 0,6%, según datos de IG.
Europa sigue la debilidad de Asia
Las bolsas europeas parecen dispuestas a seguir el tono negativo visto previamente en Asia-Pacífico. El mercado continúa evaluando la posibilidad de una salida negociada al conflicto, pero los últimos titulares han generado más dudas que certezas.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha señalado que las conversaciones con Irán han registrado ciertos avances y que Washington dará todas las oportunidades posibles a la vía diplomática. También ha insistido en que Estados Unidos prefiere una solución negociada.
Sin embargo, el presidente Donald Trump ha dejado claro que no permitirá que Irán controle el estratégico estrecho de Ormuz como parte de ningún acuerdo. Ese punto sigue siendo uno de los principales focos de tensión para los mercados energéticos y para la estabilidad regional.
El mercado no está descontando todavía una ruptura total de las negociaciones, pero tampoco concede plena credibilidad a la idea de un acuerdo inminente. Esa zona intermedia favorece la prudencia.
Ormuz sigue siendo el punto más delicado
La confusión ha aumentado después de que una información apuntara a que Teherán se habría comprometido a restablecer el tráfico comercial por Ormuz a niveles previos a la guerra en el plazo de un mes desde la firma de un acuerdo con Estados Unidos. La información citaba medios estatales iraníes.
La Casa Blanca, sin embargo, rechazó esa versión y calificó como una fabricación completa el informe sobre un supuesto memorando de entendimiento. Este cruce de mensajes refleja el grado de incertidumbre que rodea al proceso negociador.
Mientras tanto, las fuerzas estadounidenses lanzaron nuevos ataques en Irán, según MS Now. Un funcionario estadounidense describió estas acciones como medidas defensivas, limitadas y destinadas a mantener el alto el fuego. Aun así, el mercado energético reaccionó con subidas del petróleo durante la noche.
El petróleo vuelve a recoger la prima geopolítica
El repunte del crudo refleja que los inversores siguen muy pendientes del riesgo de una interrupción en el transporte energético por el Golfo. La activación de defensas aéreas en Kuwait ante amenazas de misiles y drones, junto con los nuevos ataques estadounidenses en Irán, mantiene elevada la prima de riesgo geopolítica.
El temor del mercado no se limita a la evolución militar del conflicto, sino a sus posibles consecuencias sobre el suministro de petróleo, los costes energéticos y la inflación. En este contexto, cualquier titular sobre Ormuz tiene capacidad para mover con fuerza las materias primas y los activos de riesgo.
Si Ormuz continúa en el centro de la negociación, el petróleo seguirá siendo el termómetro más sensible del conflicto. Una desescalada clara aliviaría a los mercados; una nueva escalada presionaría a bolsas y bonos.
Wall Street mira al PCE de abril
En Estados Unidos, los futuros del S&P 500 cotizaban prácticamente planos durante la noche, mientras los operadores esperaban la publicación del índice de precios de consumo personal de abril, el PCE, prevista para las 8:30 hora de Nueva York.
Este indicador es la referencia de inflación preferida por la Reserva Federal. Los economistas esperan un aumento mensual del 0,5% y una subida interanual del 3,8%. Un dato por encima de lo previsto reforzaría la idea de una Fed prudente y reduciría el margen para recortes de tipos a corto plazo.
En Europa no se esperan grandes resultados empresariales durante la sesión. La agenda macro incluye datos de confianza empresarial y del consumidor en la eurozona, aunque el foco principal seguirá concentrado en la geopolítica, el petróleo y la inflación estadounidense.