Estos serían los sectores más expuestos si Donald Trump cumple su amenaza

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Capitalbolsa | 03 nov, 2025 14:41 - Actualizado: 09:51
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La reciente entrevista de Donald Trump en 60 Minutes ha encendido las alarmas en los mercados tecnológicos. El presidente estadounidense confirmó que solo Estados Unidos tendrá acceso a los chips más avanzados de Nvidia, mientras que el resto del mundo —incluidos aliados como Reino Unido, Francia o Australia— quedará fuera del suministro de la tecnología más puntera.

El anuncio amplía las restricciones ya existentes contra China y marca un giro hacia un nacionalismo tecnológico que amenaza con fragmentar las cadenas de valor globales. Según Bloomberg, esta medida “podría alterar el equilibrio competitivo en sectores enteros, desde la inteligencia artificial hasta la automoción.

Los más perjudicados serían los fabricantes internacionales de chips, como ASML, TSMC o Samsung, que dependen de colaboración estadounidense para producir procesadores de nueva generación. Sin acceso a los chips Blackwell de Nvidia, su competitividad frente a EE. UU. se reduciría drásticamente.

También sufrirían las empresas de inteligencia artificial y software avanzado fuera de EE.UU. —como Palantir Europa, SAP o Baidu—, que verían limitado su acceso a la potencia de cálculo necesaria para entrenar modelos complejos. The Washington Post advierte que esto “consolidará el liderazgo estadounidense en IA, dejando al resto del mundo varios años por detrás

El impacto se extendería al sector industrial y de automatización, donde compañías como Siemens, ABB o Schneider Electric utilizan chips de alto rendimiento en robots y maquinaria inteligente. Bloomberg señala que “las fábricas europeas podrían enfrentarse a cuellos de botella tecnológicos” si la política se aplica estrictamente.

La automoción es otro eslabón sensible: fabricantes como BMW, Toyota o Hyundai dependen de procesadores de IA para conducción autónoma. Según Nikkei Asia, las restricciones “ponen en riesgo el calendario de desarrollo de vehículos autónomos”.

Incluso la defensa y la aeroespacial europeas quedarían expuestas. Empresas como Thales o Airbus utilizan chips avanzados para simulaciones, radares y sistemas de control. Politico Europe advierte que la medida “acentúa la dependencia de Europa respecto a la tecnología militar estadounidense”.

En resumen, el “chip de Trump” no solo apunta a China: amenaza con redefinir el mapa tecnológico global. Lo que la Casa Blanca presenta como protección estratégica podría convertirse en un bloqueo tecnológico a escala mundial, con consecuencias profundas para los sectores industriales, automotrices y de defensa que no dependan directamente del ecosistema estadounidense.

Esto ya no es una alianza”, advertía un analista de Reuters. “Es dominio absoluto”.

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