El rally depende solo de una cosa: flujos y eso puede ser peligroso

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Capitalbolsa | 16 ene, 2026 11:22
dinerocbavion
Puntos clave
  • Los inversores de crédito muestran un posicionamiento alcista extremo, con sobreponderaciones récord.
  • Los flujos hacia fondos de crédito se han convertido en el principal motor de los diferenciales.
  • El riesgo de “burbuja” y la política europea aparecen como los catalizadores más probables de corrección.

El último Credit Investor Survey de Bank of America dibuja un panorama llamativo en el mercado de crédito europeo: los inversores han pisado el acelerador del riesgo hasta niveles no vistos desde el rebote posterior al COVID. El porcentaje de gestores que declara estar sobreponderado en crédito alcanza ya el 59%, una lectura en zona de máximos históricos que refleja un apetito muy elevado por beta, especialmente en crossover, sectores industriales y seguros subordinados.

Esta euforia, sin embargo, tiene su cara B: cuanto más concentradas están las posiciones en el mismo lado del barco, mayor es la probabilidad de un “wobble” de crédito si algo rompe la dinámica actual de flujos.

Del miedo a la recesión al miedo a la burbuja


El foco de preocupación ha girado de la macro a las valoraciones. El principal riesgo citado por los inversores ya no es la inflación, ni la recesión, ni las tensiones comerciales, sino las burbujas en crédito y otros activos. Una parte creciente del mercado percibe que los diferenciales empiezan a no compensar el riesgo asumido, especialmente en segmentos de high yield de menor calidad, después de meses de compresión apoyados en flujos y búsqueda desesperada de rentabilidad.

Paradójicamente, este temor a la burbuja convive con una visión macro muy benigna: la gran mayoría espera un “soft landing” y casi un tercio se sitúa directamente en el escenario de “no landing”, con crecimiento extendido y sin recesión clara a la vista. Apenas una minoría contempla un aterrizaje duro, lo que refuerza el sesgo hacia activos de mayor riesgo y explica parte de la rotación hacia CCC y emisores más cíclicos.

Flujos como único motor… y posible talón de Aquiles


El sondeo es muy explícito: para la mayoría de los encuestados, los flujos hacia fondos de crédito son el principal determinante del comportamiento de los spreads de aquí a final de año, muy por delante de los movimientos de bancos centrales o de los beneficios empresariales. Las suscripciones netas en fondos de crédito investment grade europeos se encaminan a otro año excepcional, muy cerca de los máximos históricos.

Mientras siga entrando dinero, la inercia alcista puede prolongarse. El problema es que un mercado tan dependiente de flujos se vuelve vulnerable a cualquier cambio de narrativa que provoque salidas, aunque la macro no se deteriore de forma dramática.

Europa como gran apuesta… con política como riesgo


Otro mensaje relevante es la preferencia clara por crédito europeo frente al estadounidense. Muchos gestores consideran que el impulso del gasto fiscal alemán y el aumento de la inversión ligada a la OTAN pueden ser un auténtico “game changer” para el crecimiento de la eurozona. En este contexto, el crédito en euros sigue ofreciendo spreads algo más amplios y un perfil de riesgo-rentabilidad atractivo frente a su homólogo en dólares.

El principal riesgo que los propios inversores identifican para este escenario es el aumento de la tensión política en Europa, junto con el eventual final del ciclo de recortes del BCE. Cualquiera de estos factores podría erosionar las sólidas “tecnicals” actuales y actuar como detonante de un ajuste en diferenciales tras meses de fuerte compresión.

En resumen, el informe refleja un mercado de crédito con optimismo y liquidez en niveles muy elevados, pero también con señales incipientes de complacencia. Para el inversor, la clave estará en aprovechar el carry y los flujos mientras duren, manteniendo a la vez coberturas y cierta exposición a sectores defensivos por si la burbuja empieza a desinflarse antes de lo previsto.

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