El auge de las acciones de semiconductores este año está dejando en ridículo el repunte de las puntocom.
- El índice PHLX Semiconductor acumula una subida cercana al 79% en 2026, superando ampliamente al S&P 500.
- Intel, Micron y AMD lideran el avance del sector, impulsadas por la demanda vinculada a inteligencia artificial.
- El rally recuerda al inicio del auge puntocom, aunque ahora el motor principal es la inversión en infraestructura de IA.
El rally de las compañías de semiconductores en 2026 está alcanzando una magnitud histórica. Según Britney Nguyen, el índice PHLX Semiconductor, conocido como SOX, acumula una subida del 79,3% en lo que va de año, su mejor comportamiento en los primeros 100 días de negociación desde su creación.
La comparación es especialmente llamativa porque el S&P 500 avanza cerca del 9,9% en el mismo periodo. Todas las compañías que forman parte del índice de semiconductores han subido más de un 10% este año, lo que muestra que el movimiento no se limita a un puñado de grandes nombres, sino que afecta a todo el sector.
La inteligencia artificial cambia el liderazgo del sector
El gran motor de esta subida sigue siendo la inteligencia artificial. Sin embargo, el liderazgo dentro del sector está cambiando. Mientras Nvidia había sido el gran referente del ciclo anterior por sus GPU, este año el mercado está premiando con fuerza a compañías expuestas a CPU, memoria y almacenamiento.
Intel se ha convertido en el mejor valor del índice, con una subida aproximada del 230% en 2026, apoyada por el renovado interés en las unidades centrales de procesamiento para servidores. El avance de la IA con agentes y la creciente importancia de la inferencia están impulsando una demanda más amplia de chips, no solo de aceleradores gráficos.
El mercado empieza a mirar más allá de Nvidia. La nueva fase de la IA no solo necesita GPU, también requiere CPU, memoria, almacenamiento y redes capaces de sostener cargas de trabajo cada vez mayores.
AMD gana tamaño y supera a JPMorgan por capitalización
AMD también se ha beneficiado de esta rotación dentro del sector. Sus acciones acumulan una subida superior al 130% en el año, impulsadas por la demanda de procesadores para servidores y por el papel creciente de la compañía en el ecosistema de inteligencia artificial.
La subida ha llevado a AMD a superar por primera vez los 800.000 millones de dólares de capitalización bursátil, hasta situarse por encima de JPMorgan Chase. Este dato refleja la enorme prima que el mercado está dispuesto a otorgar a las empresas que se perciben como beneficiarias directas del gasto en IA.
Micron se beneficia de la escasez de memoria
Micron Technology es otro de los grandes protagonistas del año. La compañía acumula una subida superior al 225%, impulsada por la fuerte escasez de chips de memoria y por la mejora del entorno de precios.
La empresa ha superado por primera vez el billón de dólares de capitalización bursátil, entrando en el grupo de las mayores compañías estadounidenses. El mercado está valorando no solo la demanda actual, sino también la posibilidad de que el ciclo de memoria sea más sostenible gracias a acuerdos estratégicos de largo plazo con clientes.
Barclays ha elevado de forma significativa su precio objetivo sobre Micron, al considerar que el entorno de precios puede ser estructuralmente más favorable y que los nuevos acuerdos contractuales podrían mejorar la visibilidad del negocio.
La memoria se ha convertido en una pieza crítica del ciclo de IA. Sin capacidad suficiente de almacenamiento y procesamiento de datos, la expansión de la inteligencia artificial queda limitada.
Nvidia se queda rezagada dentro del propio sector
Paradójicamente, Nvidia, que sigue siendo la compañía dominante en IA y mantiene una capitalización superior a los 5 billones de dólares, se ha quedado rezagada frente a otros valores del índice en 2026. Sus acciones suben alrededor del 14%, una cifra positiva, pero muy inferior a la del resto de grandes ganadores del sector.
Parte del mercado empieza a preguntarse si el ritmo de inversión en infraestructura de IA será sostenible. Aun así, las grandes plataformas de nube prevén invertir cerca de 700.000 millones de dólares en total para desarrollar infraestructura de inteligencia artificial, lo que mantiene vivo el soporte estructural para todo el sector.
Un rally histórico, pero con exigencia creciente
El avance del SOX supera incluso el ritmo visto al inicio del auge puntocom. El anterior récord para los primeros 100 días de negociación del año era una subida del 62% en 1995. En 2026, el índice ha ido bastante más allá, apoyado por una narrativa de crecimiento estructural mucho más centrada en infraestructura tecnológica real.
La diferencia respecto a ciclos anteriores es que la demanda actual se apoya en inversión tangible: centros de datos, servidores, chips de memoria, CPU, GPU y redes. El riesgo, sin embargo, es que las valoraciones empiecen a descontar una ejecución perfecta y que cualquier señal de desaceleración provoque fuertes tomas de beneficios.
La tendencia estructural sigue siendo poderosa, pero el recorrido acumulado exige prudencia. En semiconductores, el mercado ya no premia solo la exposición a IA: exige crecimiento, capacidad de suministro y visibilidad de beneficios.
En conjunto, el sector de semiconductores continúa siendo uno de los grandes ganadores del ciclo de inteligencia artificial. Pero tras subidas tan intensas, el margen de error se reduce. La clave será comprobar si el fuerte gasto en IA se traduce en beneficios sostenibles para más compañías, no solo en expectativas cada vez más agresivas.