REPSOL: Recomendación Vender. Estos son los motivos.
- Bankinter eleva el precio objetivo de Repsol hasta 14,3 euros, pero mantiene la recomendación de Vender.
- Los resultados del 2T 2025 resisten mejor de lo esperado pese a la caída del crudo y los menores márgenes de refino.
- La elevada retribución al accionista sigue siendo el principal atractivo del valor.
Repsol ha presentado unos resultados del segundo trimestre de 2025 que, según Bankinter, pueden calificarse como resilientes dentro de un entorno claramente complicado para el sector petrolero. La compañía ha tenido que hacer frente a un contexto de menor precio del crudo, presión en los márgenes de refino, menor producción y el impacto extraordinario del apagón sufrido en la Península Ibérica el pasado 28 de abril.
A pesar de estos factores, la petrolera ha logrado mantener una posición financiera sólida, reducir ligeramente su deuda frente al trimestre anterior y sostener una política de remuneración al accionista muy atractiva. Por ello, Bankinter eleva su precio objetivo desde 11,8 euros hasta 14,3 euros por acción, aunque mantiene la recomendación de Vender por la expectativa de una tendencia bajista en el precio del petróleo.
Resultados resistentes, pero con presión en el negocio industrial
El EBITDA del trimestre se situó en 1.491 millones de euros, lo que supone una caída del 25,5% frente al mismo periodo del año anterior. La debilidad se concentró especialmente en el área Industrial, afectada por la caída de los márgenes de refino, las paradas en Puertollano y Cartagena y el impacto del apagón, que la compañía estima en unos 175 millones de euros.
Por áreas, Exploración y Producción generó un EBITDA de 1.050 millones, un 11,3% menos, mientras que el negocio Cliente mostró una evolución positiva, con un avance del 17%. La producción neta alcanzó los 557.000 barriles equivalentes diarios, por encima del trimestre anterior, aunque todavía un 5% inferior a la del 2T 2024.
La lectura de Bankinter es que Repsol ha defendido razonablemente bien el trimestre, pero el deterioro del entorno petrolero limita la mejora de valoración.
Dividendo elevado y recompra de acciones
Uno de los grandes puntos de apoyo de Repsol sigue siendo la remuneración al accionista. La compañía repartirá en 2025 un dividendo de 0,975 euros por acción, un 8,3% más que en 2024, lo que implica una rentabilidad estimada por dividendo del 7,2%.
Además, Repsol ha anunciado un dividendo de 0,50 euros brutos por acción que se abonará en enero de 2026. A ello se suma un programa de recompra de acciones por 700 millones de euros, equivalente aproximadamente al 4,5% de su capitalización bursátil.
Balance saneado, pero petróleo a la baja
La deuda neta se situó en 5.728 millones de euros, ligeramente por debajo de los 5.830 millones del primer trimestre. La liquidez alcanzó los 8.069 millones, lo que refuerza la imagen de balance saneado.
Bankinter también destaca que Repsol cotiza a múltiplos atractivos, con un PER 2025 estimado de 6,8 veces, un Precio/Valor en Libros de 0,47 veces y un EV/EBITDA de 3,2 veces. Sin embargo, estos argumentos no bastan para cambiar la recomendación, ya que la firma espera una evolución bajista del crudo en los próximos años por desaceleración económica, sobreproducción global, auge de energías alternativas y mayor eficiencia energética.
El atractivo de Repsol está en su dividendo, su balance y sus múltiplos bajos; el principal riesgo está en que el ciclo del petróleo juegue en contra.
Venezuela añade incertidumbre
Bankinter considera que Venezuela representa más riesgo que oportunidad para Repsol. La presión de Estados Unidos para limitar negocios en el país supone un foco de incertidumbre relevante, especialmente porque Venezuela representa alrededor del 15% de las reservas
y el 12% de la producción de la compañía.
Por el contrario, Estados Unidos sigue siendo el principal vector de crecimiento de Repsol, con el 43% de sus reservas y el 35% de su producción. En ese mercado, la compañía también prevé invertir en renovables, apoyándose en los últimos cambios regulatorios.
En conjunto, Bankinter mejora su valoración de Repsol por la fortaleza del balance, la generación de caja y la remuneración al accionista, pero mantiene una visión prudente. La recomendación sigue siendo Vender, no por deterioro específico de la compañía, sino por una lectura desfavorable del ciclo petrolero a medio plazo.