El mercado de drones está a punto de experimentar un crecimiento parabólico debido a la IA y la guerra. ¿Cómo aprovecharlo?
- El mercado de drones entra en una nueva fase de crecimiento acelerado impulsada por guerra, defensa e inteligencia artificial.
- AeroVironment y Kratos aparecen como dos de los nombres mejor posicionados para capturar ese ciclo.
- Más allá del uso militar, los drones también ganan terreno en agricultura, logística y reparto.
El mercado empieza a mirar a los drones como una de las grandes temáticas de crecimiento de la próxima década. La combinación de mayor gasto en defensa, conflicto geopolítico e integración creciente de inteligencia artificial está cambiando por completo la escala de esta industria. Según explica Lisa Kailai Han, el sector entra en una fase de expansión mucho más agresiva, con compañías como AeroVironment y Kratos Defense & Security Solutions destacando entre las mejor colocadas para beneficiarse.
Los drones se convierten en una historia de defensa y de IA
La tesis central es bastante directa: los drones son cada vez más relevantes porque combinan dos de las grandes fuerzas que hoy dominan el mercado, la defensa y la inteligencia artificial. Barclays los define incluso como una encarnación física de la IA, ya que dependen de ella para navegación, sensores, autonomía y toma de decisiones. Pero, como matiza la analista Zornitsa Todorova, primero son una historia de defensa y después una historia de IA.
El salto de escala es llamativo. El mercado global de drones habría pasado de unos 20.000 millones de dólares en 2020 a más de 40.000 millones en 2025, mientras que el número de patentes ligadas al sector se habría multiplicado por 45 desde 2012. La proyección de Barclays apunta aún más alto: un mercado de hasta 250.000 millones de dólares en 2035, con los drones convertidos en uno de los grandes motores del llamado Physical AI.
La lectura más importante es que el mercado ya no ve a los drones como un nicho táctico, sino como una tecnología con capacidad de transformar defensa, industria y productividad en varios sectores a la vez.
La guerra acelera la demanda militar
La parte militar es, de momento, la más potente. El aumento del gasto global en defensa, reforzado por la guerra con Irán y por la experiencia reciente en Ucrania, está elevando con rapidez la demanda de drones tácticos, munición merodeadora y sistemas antidrón. Lisa Kailai Han recoge que la producción de drones en Ucrania pasó de unas 800.000 unidades en 2023 a cerca de 5 millones en 2026, mientras que en el actual conflicto de Oriente Medio se han registrado cerca de 2.000 ataques con drones en las primeras semanas de guerra.
Canaccord Genuity cree que esta dinámica favorece tanto a los fabricantes de drones tácticos como a los proveedores de sistemas de intercepción y guerra electrónica. Ahí aparece AeroVironment como uno de los principales beneficiarios, gracias a su trabajo en armas láser, misiles contra drones y sistemas de inhibición electrónica. También destaca su exposición a drones de ataque unidireccional, un segmento que está ganando un peso enorme en los conflictos modernos.
AeroVironment y Kratos, dos nombres a vigilar
Dentro del universo cotizado, AeroVironment y Kratos aparecen como las referencias más claras. En el caso de Kratos, el atractivo está en su gama de drones de mayor alcance y perfil más avanzado, como el Valkyrie, pensado para penetración profunda y operaciones de largo radio. Canaccord considera que estos sistemas encajan muy bien en escenarios de conflicto de alta intensidad tanto en Oriente Medio como en Asia.
AeroVironment, por su parte, ofrece una exposición más directa a sistemas tácticos, de ataque desechable y contramedidas electrónicas. Eso la convierte en una apuesta especialmente sensible al aumento inmediato de pedidos militares. En otras palabras, Kratos representa más el componente de plataforma avanzada y profundidad estratégica, mientras AeroVironment parece mejor situada para capturar parte del crecimiento inmediato en drones de uso más intensivo y reposición rápida.
Aquí el mercado distingue dos perfiles: uno más ligado al crecimiento inmediato por reposición y stock militar, y otro más vinculado a sistemas avanzados con mayor alcance y sofisticación operativa.
La oportunidad va más allá de la guerra
El segundo gran vector es el uso civil. Barclays cree que, aunque hoy defensa explique buena parte del impulso, el peso del mercado civil crecerá hasta representar alrededor del 65% del sector en 2035, frente al 55% actual. Agricultura, logística, inventario y reparto aparecen como las grandes áreas de expansión.
En agricultura, los drones permiten reducir costes operativos de forma radical, mejorar la eficiencia en fertilización y fumigación y ahorrar tiempo y agua. En logística, su capacidad para revisar inventarios o automatizar tareas repetitivas puede reducir costes laborales y mejorar seguridad. Y en reparto, pueden ganar espacio en rutas cortas donde la eficiencia frente al transporte terrestre empiece a ser relevante.
El ejemplo que cita Lisa Kailai Han es muy revelador: DJI estimaba que a finales de 2024 había unos 400.000 drones agrícolas activos en el mundo, frente a 80.000 en 2020. Si esa tendencia se mantiene, la cifra podría dispararse hasta 3,5 millones en 2035.
Reflexión de Capital Bolsa: aquí hay una temática potente, pero también con bastante riesgo de euforia. El mercado va a tender a meter en el mismo saco defensa, IA, automatización y guerra, y eso puede inflar valoraciones con rapidez. Nosotros vigilaríamos especialmente AeroVironment y Kratos, porque son los nombres más evidentes para capturar este ciclo, pero sin olvidar que este tipo de historias suelen traer mucha volatilidad. La tesis es buena. El error sería pagar cualquier precio por ella.