Golpe judicial a la política arancelaria: incertidumbre sobre 175.000 millones en juego
Enguerrand Artaz, estratega en La Financière de l’Échiquier
- El Supremo limita el uso de la IEEPA y deja en el aire posibles reembolsos de aranceles.
- La Casa Blanca aún dispone de otras vías legales para reimplantar gravámenes.
- El mercado podría ver presión en Treasuries y ligera debilidad del dólar hasta que haya más claridad.
En una reciente decisión, el Tribunal Supremo de Estados Unidos ha bloqueado el uso de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) como base para imponer ciertos aranceles. Como recuerda el autor Jack Janasiewicz, esto supone, en la práctica, la anulación de aproximadamente la mitad de los gravámenes que se habían establecido bajo ese paraguas jurídico durante la Administración Trump.
La sentencia no alcanza a los aranceles sectoriales aplicados a bienes como automóviles, componentes, acero, aluminio, cobre o madera, que se apoyan en otras disposiciones de la legislación comercial. Sin embargo, el Tribunal ha evitado pronunciarse sobre una cuestión clave: si procede o no devolver los aranceles recaudados hasta la fecha. En opinión de Jack Janasiewicz, este vacío abre la puerta a posibles reclamaciones por más de 175.000 millones de dólares y plantea un importante reto logístico y legal para el Gobierno estadounidense.
Nuevas vías arancelarias, pero menos contundentes
Como señala el autor, es razonable esperar que la Casa Blanca explore otras fórmulas para mantener o reintroducir aranceles, aunque las alternativas disponibles son menos agresivas. La Sección 122 permite aplicar gravámenes de hasta el 15% durante un máximo de 150 días; la Sección 338 exige demostrar discriminación específica contra EE.UU. y limita los tipos al 50%; y las Secciones 232 y 301 requieren investigaciones previas.
En resumen, existen herramientas para reconstruir el andamiaje arancelario, pero el proceso podría ser más lento y menos automático. Para la Administración Trump, ese tiempo puede jugar a favor de un objetivo político clave: aliviar temporalmente la presión sobre los precios en un contexto en el que la “asequibilidad” se ha convertido en tema central de cara a las elecciones de mitad de mandato.
Impacto en empresas y mercados
Tal y como apunta Jack Janasiewicz, no tiene sentido esperar que las compañías estadounidenses deshagan de inmediato las subidas de precios aplicadas en los últimos años. Lo más probable es que mantengan los niveles actuales y que una eventual reducción de costes ligados a aranceles se traduzca en mejora de márgenes más que en rebajas visibles para el consumidor.
La gran incógnita sigue siendo la posible emisión de reembolsos, que complica el panorama fiscal y presupuestario. Hasta que haya mayor claridad sobre este punto, el autor anticipa un cierto sesgo bajista en el mercado de Treasuries y una ligera debilidad del dólar, reflejo de la incertidumbre adicional que genera esta nueva fase del conflicto arancelario.