Oro en máximos: el mercado empieza a hablar de los 5.000 dólares
- El oro ha marcado nuevos máximos históricos al superar por primera vez los 4.500 dólares la onza.
- Analistas técnicos no descartan un movimiento hacia la zona de los 5.000 dólares antes de una corrección en 2026.
- Un dólar más débil, tensiones geopolíticas y recortes de tipos siguen sosteniendo el rally.
El oro ha vuelto a situarse en el centro del radar de los inversores tras romper resistencias históricas y marcar nuevos máximos nunca vistos. El metal precioso cotiza ya por encima de los 4.500 dólares la onza, consolidándose como uno de los activos más rentables de 2025 y reforzando su papel como refugio en un entorno global todavía marcado por la incertidumbre.
Los futuros sobre el oro llegaron a tocar los 4.530 dólares, un hito que confirma que el periodo de consolidación vivido en meses anteriores ha quedado atrás. Desde comienzos de año, el metal acumula una revalorización superior al 70%, impulsada por una combinación de factores macroeconómicos y técnicos difícil de ignorar.
Qué hay detrás del rally del oro
El repunte del oro no es fruto de un único catalizador. Por un lado, el debilitamiento del dólar ha incrementado el atractivo del metal para los inversores internacionales. Por otro, las tensiones geopolíticas persistentes y el giro más acomodaticio de la Reserva Federal han reforzado la demanda de activos defensivos.
A ello se suma el hecho de que la Fed ya ha iniciado su ciclo de recortes de tipos, un entorno que históricamente ha sido favorable para el oro, al reducir el coste de oportunidad de mantener activos que no generan rentas.
Este contexto ha devuelto al oro un fuerte impulso técnico, apoyado además por una estacionalidad históricamente positiva en los últimos meses del año.
El análisis técnico apunta más arriba
Desde el punto de vista gráfico, el comportamiento del oro sigue siendo claramente alcista. Según explica Mark Newton, estratega técnico de Fundstrat, el metal mantiene un impulso muy sólido incluso pese a encontrarse en niveles de sobrecompra extrema en gráfico mensual.
Newton destaca que el índice de fuerza relativa (RSI) mensual se sitúa por encima de 90, un nivel muy elevado, pero subraya que no han aparecido señales técnicas suficientes como para abandonar posiciones largas. Tras corregir levemente en octubre, el oro ha recuperado todo el terreno perdido y podría tener aún recorrido adicional.
En este contexto, el estratega no descarta que el metal pueda extender el rally hacia la zona de los 5.000 dólares por onza antes de que se produzca una corrección más significativa a lo largo de 2026.
Más apoyo desde el lado macro
Esta visión alcista no es exclusiva de Fundstrat. Bart Melek, responsable global de estrategia en materias primas de TD Securities, considera que el oro podría seguir ganando tracción durante la primera mitad de 2026, apoyado por la expectativa de tipos de interés más bajos en Estados Unidos.
Según Melek, el mercado continúa descontando un entorno de política monetaria más laxa, lo que favorece la continuidad del posicionamiento largo en oro, especialmente en un contexto de crecimiento moderado y riesgos latentes.
Cómo posicionarse en el oro
Para los inversores que quieran aprovechar el movimiento del metal precioso, una de las vías más sencillas es a través de ETF respaldados por oro físico, que replican directamente la evolución del precio del metal con costes relativamente contenidos.
Otra alternativa es la exposición a través de compañías mineras, que suelen amplificar los movimientos del precio del oro. En 2025, los ETF ligados a mineras de oro han registrado revalorizaciones muy superiores a las del propio metal, aunque con un perfil de riesgo y volatilidad más elevado.
En cualquier caso, tras un movimiento tan vertical, el oro se mueve ya en niveles exigentes desde el punto de vista técnico. El escenario central sigue siendo positivo, pero no puede descartarse que, una vez alcanzados nuevos objetivos, el mercado dé paso a fases de consolidación o corrección más adelante.
A corto y medio plazo, el mensaje del mercado es claro: el oro ha recuperado su protagonismo y, mientras los vientos macro y técnicos sigan soplando a favor, el camino hacia niveles más altos sigue abierto.