Michael Burry advierte de una posible burbuja: “A veces, la única jugada ganadora es no jugar”
El inversor Michael Burry, célebre por anticipar la crisis financiera de 2008 y protagonista del libro y la película The Big Short, ha lanzado una nueva advertencia sobre el exceso de optimismo en los mercados bursátiles impulsados por la inteligencia artificial.
En un mensaje publicado en X (antes Twitter), Burry citó una frase de la película Juegos de guerra: “A veces vemos burbujas. A veces hay algo que hacer al respecto. Y a veces, la única jugada ganadora es no jugar”. La alusión parece reflejar su creciente cautela frente al actual mercado alcista dominado por las grandes tecnológicas.
Tensión en torno a las grandes tecnológicas
Las fuertes oscilaciones de los últimos días reflejan la sensibilidad del mercado ante los resultados del sector tecnológico. Las caídas de Meta (−11,3 %) y Microsoft (−2,9 %) provocaron un retroceso general el jueves, aunque el repunte de Amazon y Apple ayudaba a estabilizar los futuros bursátiles este viernes.
La volatilidad se ha convertido en el termómetro de un mercado que empieza a dudar del relato de crecimiento ilimitado asociado a la inteligencia artificial, pilar del entusiasmo inversor de los últimos meses.
De bajista a cauto, pero sin desaparecer del mercado
Aunque muchos lo consideran un pesimista crónico, Burry no siempre ha apostado contra el mercado. Los registros de la SEC muestran que a finales de 2024 su fondo Scion Asset Management mantenía únicamente posiciones largas, principalmente en Alibaba, Baidu y JD.com.
Sin embargo, en el primer trimestre de 2025 adoptó un tono más prudente, comprando opciones de venta (puts) sobre esas compañías chinas y sobre Nvidia, una de las grandes beneficiadas del auge de la IA. Pese a que el valor retrocedió al inicio del año, más tarde duplicó su cotización desde los mínimos de abril, por lo que Burry habría cerrado esas posiciones bajistas antes del fuerte repunte.
En su cartera del segundo trimestre, el gestor giró hacia una estrategia más alcista, con opciones de compra (calls) sobre Alibaba, Meta, ASML, UnitedHealth, Regeneron y Lululemon. Su única posición constante durante todo el año ha sido Estée Lauder.
El próximo informe trimestral de Scion, correspondiente al cierre de septiembre, se publicará en las próximas semanas. No obstante, su reciente mensaje sugiere que Burry ha vuelto a adoptar una postura defensiva ante lo que percibe como un exceso de complacencia en el mercado.
La sombra de la deuda en la fiebre por la IA
Uno de los motivos de inquietud para inversores como Burry es el cambio en la forma en que las grandes tecnológicas financian su gasto en inteligencia artificial.
Hasta ahora, las compañías habían destinado recursos procedentes de su propio flujo de caja. Pero recientemente Meta ha cerrado un acuerdo de 30.000 millones de dólares para construir un nuevo centro de datos en Luisiana mediante una estructura financiera que canaliza la deuda a través de un vehículo especial (SPV), sin que figure directamente en su balance.
Este modelo —concebido para proteger la calificación crediticia de la empresa— genera preocupación entre los analistas, que temen una nueva ola de apalancamiento opaco. Según Financial Times y Bloomberg, Meta también estaría preparando una nueva emisión de bonos por 25.000 millones de dólares, lo que podría marcar un precedente para otras grandes tecnológicas.
En un contexto de euforia por la inteligencia artificial, la advertencia de Burry suena como un recordatorio de prudencia: cuando la financiación se complica y la narrativa supera a los fundamentos, el riesgo de burbuja aumenta.