La volatilidad vuelve, pero no hay razones para el pánico: Julius Baer ve las caídas como una oportunidad
Según Mathieu Racheter, jefe de estrategia de renta variable en Julius Baer, el reciente repunte de la volatilidad bursátil refleja cambios en el sentimiento sobre las valoraciones ligadas a la inteligencia artificial, más que un deterioro en los fundamentos económicos.
A su juicio, mientras los beneficios empresariales sigan avanzando, las valoraciones elevadas por sí solas no deberían provocar una corrección profunda del mercado.
Racheter considera que las bolsas siguen atrapadas en una tensión conocida: fuerte tendencia estructural frente a ansiedad recurrente por las valoraciones. Tras un año en el que los valores tecnológicos y los grandes nombres vinculados a la IA lideraron las subidas, los inversores vuelven a preguntarse si el enorme gasto de capital actual se traducirá en el crecimiento de beneficios que descuentan las cotizaciones.
Esa duda, apunta el estratega de Julius Baer, ha impulsado una oleada de toma de beneficios, especialmente en los segmentos más saturados del mercado. Sin embargo, matiza que esta volatilidad no implica un cambio de tendencia. En su opinión, los episodios de corrección solo se transforman en caídas sostenidas cuando el impulso de beneficios se detiene, y eso no está ocurriendo. La mayoría de las compañías han mantenido un tono constructivo en sus guías y el crecimiento del BPA continúa expandiéndose, con especial protagonismo del sector tecnológico.
Racheter interpreta la situación actual más como una fase de consolidación que como el inicio de un ciclo bajista. Las correcciones del 5 % al 10 % son habituales en mercados alcistas y sirven para reequilibrar posiciones y ampliar la participación. Si las empresas siguen cumpliendo objetivos de beneficios, el exceso de valoración puede absorberse con el crecimiento de resultados, no con una caída de precios.
En este sentido, el mensaje de Julius Baer es claro: los inversores deberían centrarse en la evolución de los beneficios y en cómo las inversiones en IA se traducen en retornos reales, en lugar de reaccionar ante titulares o movimientos de corto plazo. Los momentos de debilidad, concluye Racheter, no son señales para salir del mercado, sino oportunidades para aumentar exposición en los ganadores estructurales de largo plazo.