BP ha decidido suspender su programa de recompra de acciones tras presentar unos resultados del cuarto trimestre de 2025
- BP suspende su programa de recompra de acciones para reforzar el balance ante la presión de unos precios del crudo más bajos.
- El beneficio neto de 2025 desciende hasta 7.490 millones de dólares, por debajo de 2024 y ligeramente por debajo de las previsiones.
- El resto del sector europeo, con Equinor y Shell, también acusa la debilidad del petróleo y ajusta su política de retornos al accionista.
Según el medio original, BP ha decidido suspender las recompras de acciones tras presentar unos resultados del cuarto trimestre de 2025 en línea con las expectativas del mercado, en un contexto de presión por la caída del precio del petróleo. La compañía destinará el exceso de caja a acelerar el fortalecimiento de su balance, priorizando la prudencia financiera frente al retorno inmediato al accionista.
Resultados de 2025 y evolución del beneficio
En el cuarto trimestre, BP registró un beneficio ajustado (underlying replacement cost profit) de 1.540 millones de dólares, exactamente en línea con el consenso de analistas. Sin embargo, el beneficio neto anual de 2025 se situó en 7.490 millones de dólares, por debajo de los 7.580 millones estimados y claramente por debajo de los casi 9.000 millones alcanzados en 2024, reflejando el impacto de un entorno de precios menos favorable.
Desde la propia compañía se destaca que 2025 fue un año de buen rendimiento operativo y avances estratégicos, pero el deterioro del precio del crudo ha comprimido los márgenes y obliga a ser más selectivo en el uso del capital.
Deuda, caja y plan de inversión
La deuda neta de BP al cierre del cuarto trimestre se redujo hasta 22.180 millones de dólares, frente a unos 23.000 millones un año antes. El flujo de caja operativo ascendió a 7.600 millones de dólares en el trimestre, ligeramente por encima de los 7.430 millones del mismo periodo de 2024, lo que refleja una generación de caja todavía sólida.
De cara a 2026, la compañía sitúa su capex en una horquilla de 13.000-13.500 millones de dólares, en la parte baja de su rango de inversión, coherente con la idea de preservar balance y disciplina de capital en un entorno de precios más volátil y menos favorable que en años anteriores.
En paralelo, BP prepara el relevo en la cúpula: la actual consejera delegada interina dará paso a Meg O’Neill, que asumirá el cargo el 1 de abril, con la tarea de equilibrar retorno al accionista, inversión futura y reforzamiento del balance.
Presión sectorial y comparación con Equinor y Shell
El movimiento de BP llega en un momento complicado para las petroleras europeas. En 2025, el petróleo registró su mayor caída anual desde la pandemia, en parte por los temores de sobreoferta, lo que ha intensificado las dudas sobre la capacidad de las grandes compañías para mantener el ritmo de dividendos y recompras.
Dentro de este contexto, Equinor ha anunciado que reducirá sus recompras a 1.500 millones de dólares en 2026, desde los 5.000 millones del año anterior, y recortará también inversión en renovables y proyectos de bajas emisiones. Shell, por su parte, mantiene sus recompras en 3.500 millones de dólares, encadenando ya diecisiete trimestres con programas de al menos 3.000 millones.
En conjunto, el mensaje que lanza el sector es claro: la caída del precio del crudo obliga a recalibrar los retornos al accionista y a reforzar el balance, aun cuando la generación de caja siga siendo razonable. Las diferencias entre BP, Equinor y Shell responden sobre todo a sus distintas prioridades estratégicas y estructuras de capital.
Breve reflexión
La decisión de BP de suspender recompras es una señal de que la compañía antepone hoy la solidez financiera a la maximización inmediata del retorno al accionista. Si los precios del crudo siguen bajo presión, este tipo de movimientos puede ganar peso en el sector, y el mercado irá discriminando entre aquellas petroleras que refuercen balance con disciplina y las que mantengan políticas de remuneración más agresivas pese a un entorno menos favorable.