Sin recorte… pero con mensaje: lo que diga Powell moverá el mercado
- El mercado no espera un recorte de tipos esta semana, pero vigilará con lupa las nuevas proyecciones económicas de la Fed.
- La Reserva Federal se enfrenta a un equilibrio incómodo entre desaceleración económica, debilidad laboral e inflación aún elevada.
- La reacción de las bolsas y de bitcoin dependerá en buena medida del tono que adopte Jerome Powell tras la reunión.
La reunión de la Reserva Federal de este miércoles llega en un momento especialmente delicado para el mercado. Según explica Bret Kenwell, analista de inversiones de eToro en Estados Unidos, el consenso no espera una bajada de tipos en esta cita, pero eso no significa que la reunión vaya a pasar desapercibida. Lo realmente importante será comprobar cómo interpreta la Fed el nuevo entorno macroeconómico tras la avalancha de datos publicada la semana pasada.
Y el contexto no es precisamente cómodo. El crecimiento muestra señales de desaceleración, el mercado laboral empieza a perder impulso y la inflación, medida a través del PCE —la referencia preferida de la Fed—, sigue en niveles elevados. Además, todo ese diagnóstico se construyó antes del último repunte del petróleo, lo que añade todavía más incertidumbre al cuadro general.
Una Fed atrapada entre crecimiento débil e inflación persistente
Ese es el verdadero problema de fondo. En circunstancias normales, una economía que pierde fuelle y un mercado laboral más débil justificarían una política monetaria más flexible. Pero la Fed no opera en circunstancias normales, porque la inflación no ha desaparecido y el petróleo amenaza con volver a complicar las expectativas de precios.
Kenwell resume bien esa contradicción: el banco central está en una auténtica encrucijada. Si actúa demasiado pronto, corre el riesgo de reavivar presiones inflacionistas. Si espera demasiado, puede endurecer aún más el frenazo económico. Y por si fuera poco, la política también mete ruido, con presión creciente desde la Casa Blanca para ver tipos más bajos.
La clave de esta reunión no está tanto en lo que haga la Fed hoy, sino en lo que sugiera sobre mañana. El mercado buscará cualquier pista sobre crecimiento, inflación, tipos y ritmo de actuación en los próximos meses.
Las bolsas y bitcoin aguantan mejor de lo esperado
Lo llamativo de este entorno es que los activos de riesgo no han reaccionado con pánico. El S&P 500 sigue a menos del 5% de su máximo histórico y bitcoin encadena varias sesiones consecutivas de avance. Es decir, pese al ruido macro, al petróleo y a la guerra, el mercado todavía no está descontando un escenario extremo.
Esa resistencia tiene una lectura doble. Por un lado, refleja que los inversores siguen confiando en que la Fed evitará un error grave. Pero por otro, también deja a los activos expuestos a una reacción más brusca si el tono del banco central decepciona o resulta más duro de lo esperado.
Qué puede mover al mercado tras la reunión
El foco del mercado estará en el matiz. Si Jerome Powell adopta un tono más moderado, bolsas y criptomonedas podrían encontrar apoyo hasta el cierre del trimestre. Si, por el contrario, la Fed insiste en la persistencia de la inflación y muestra cautela extrema con los recortes, el mercado podría interpretar que el alivio monetario aún está más lejos de lo que quiere creer.
Con tantas señales cruzadas, la opción más probable parece ser la prudencia. Es decir, una Fed que prefiera mantener el rumbo antes que introducir cambios bruscos en un momento en el que cualquier movimiento puede generar más ruido que claridad.
Reflexión Capital Bolsa
Nosotros creemos que esta reunión tiene más importancia por el mensaje que por la decisión. El mercado ya da por hecho que no habrá recorte, así que lo realmente determinante será cómo reordene la Fed el mapa mental de los inversores: crecimiento, inflación, petróleo y tipos.
A corto plazo, el riesgo está en que los activos de riesgo han aguantado bastante bien y eso reduce el margen para una decepción. Si Powell no ofrece señales de alivio, puede haber presión táctica. Si el tono es algo más flexible, el mercado puede interpretarlo como una excusa para seguir sosteniéndose cerca de máximos.