Previo reunión FED: Golpe al mercado: el escenario de recortes se complica seriamente
- La Fed prioriza la inflación: escenario base de tipos altos durante más tiempo.
- Federated Hermes prevé como mucho un recorte en 2026… y riesgo de ninguno.
- El dinero fluye hacia liquidez por la guerra, pero es capital táctico, no estructural.
La visión de Deborah Cunningham, desde Federated Hermes, es clara y bastante más restrictiva que la que descuenta parte del mercado: la Reserva Federal sigue centrada en la inflación como principal riesgo y eso implica un entorno de tipos altos durante más tiempo.
El escenario base contempla un posible recorte en 2026, pero con un matiz relevante: si hay error, será por el lado de la cautela, es decir, que la Fed podría no recortar en absoluto y mantener los tipos sin cambios durante todo el año.
Tipos estructuralmente más altos
Uno de los mensajes más relevantes es que el tipo terminal se mantendrá por encima del 3%, alejándose definitivamente del entorno ultraexpansivo del 0%-2% que dominó la década anterior.
Este cambio no se interpreta como negativo, sino como señal de un entorno económico más normalizado y, en teoría, más saludable. Además, favorece especialmente a los inversores en activos de liquidez, que vuelven a ofrecer rentabilidades atractivas sin asumir riesgo significativo.
Flujos hacia liquidez… pero temporales
El conflicto en Oriente Medio ha provocado un movimiento claro hacia activos de liquidez, considerados refugio en momentos de incertidumbre. Sin embargo, Federated Hermes subraya que este flujo no es permanente.
Ese capital es táctico: saldrá de los mercados monetarios en cuanto aumente la visibilidad sobre el final del conflicto. Es decir, no estamos ante una reasignación estructural, sino ante una pausa defensiva.
Además, factores estacionales como el pago de impuestos en EE.UU. seguirán generando salidas puntuales en el corto plazo, aunque este año están siendo compensadas por las entradas derivadas de la incertidumbre geopolítica.
Sin urgencia para recortar tipos
La conclusión es contundente: no hay justificación para recortes agresivos de tipos. El conflicto actual no tiene la magnitud de la crisis financiera de 2008 ni del shock de la pandemia, y la inflación sigue claramente por encima del objetivo del 2%.
Incluso se deja abierta —aunque como escenario poco probable— la puerta a una subida adicional de tipos si la inflación vuelve a tensionarse, especialmente por la energía.