¿Cuáles son los principales eventos del día de hoy?
- La sesión europea apunta a ser de transición, con datos de segundo orden y rangos laterales a la espera de Norteamérica.
- El foco del día estará en las decisiones de tipos del BoC y del FOMC, con expectativas de mantenimiento pero máxima atención al tono.
- Trump podría agitar el mercado si anuncia hoy su candidato a presidir la Fed, añadiendo un componente político a la jornada.
La jornada arranca con un mercado que mira de reojo los datos europeos, pero con la vista puesta casi por completo en Norteamérica. Tal y como adelanta Giuseppe Dellamotta, los auténticos catalizadores del día serán las decisiones del Banco de Canadá (BoC), del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) y el posible anuncio de Trump sobre quién dirigirá la Reserva Federal en los próximos años.
Sesión europea: calma tensa antes de los bancos centrales
En la sesión europea el calendario macro es ligero. Se publican referencias como el ZEW suizo y el índice de confianza del consumidor en Italia, datos relevantes para tomar el pulso a la actividad, pero insuficientes para cambiar el rumbo de los bancos centrales implicados.
Lo más probable es que los índices europeos se muevan en rangos relativamente estrechos, con volúmenes contenidos y una actitud claramente de espera. Los operadores prefieren reservar pólvora hasta conocer el mensaje completo que llegará desde Ottawa y, sobre todo, desde Washington.
En este contexto, los flujos intradía pueden estar dominados por ajustes tácticos: coberturas, cierres parciales de posiciones y rotaciones muy selectivas, más que por apuestas direccionales fuertes.
BoC y Fed: el verdadero núcleo de la jornada
En la sesión americana, el primer gran foco será la decisión de tipos del Banco de Canadá. El consenso espera un mantenimiento del actual nivel de tipos, apoyado en una inflación que se modera y un mercado laboral que se va estabilizando. El mensaje clave no será tanto el nivel actual como cualquier pista sobre posibles recortes adicionales antes de fin de año.
La Reserva Federal, por su parte, también se espera que mantenga sin cambios su hoja de ruta, recordando que el grado de mayor flexibilización monetaria dependerá de los datos futuros. Tras los “recortes de seguridad” de 2025, con un mercado laboral ahora más estable, será la inflación la que marque el compás de los próximos movimientos.
Powell previsiblemente insistirá en que el Comité actuará en función de qué parte del mandato —empleo o precios— corra mayor riesgo de desviarse. Cualquier matiz sobre la tolerancia a periodos de inflación algo más alta, o sobre el riesgo de enfriar en exceso el mercado laboral, puede mover tanto tipos largos como divisas.
Trump y la presidencia de la Fed: la variable política
El otro gran elemento del día es la posibilidad de que Trump decida “robar protagonismo” anunciando su elección para presidir la Reserva Federal. Los finalistas son Rick Rieder, Kevin Warsh y Christopher Waller. Según el análisis original, Waller sería la mejor opción técnica, por continuidad y conocimiento interno de la Fed, mientras que el mercado podría ver a Rieder como una figura que preservaría mejor la independencia del banco central. Warsh, pese a su historial más “halcón”, es percibido por muchos como un perfil demasiado alineado con la Casa Blanca.
Un anuncio hoy mismo añadiría una capa extra de volatilidad: no solo importaría quién sea el elegido, sino el tono político del mensaje y la forma en que se plantee el futuro de la independencia de la Fed. Cualquier señal de mayor control político sobre la política monetaria podría reflejarse de inmediato en el dólar, en la curva de tipos y en los activos de riesgo.
Como telón de fondo, también tenemos intervenciones de banqueros centrales europeos, con la comparecencia de Isabel Schnabel (BCE, ala más hawkish) a las 18:00 GMT. Aunque su impacto inmediato puede ser más limitado frente al BoC y la Fed, sus comentarios seguirán alimentando el debate sobre el ritmo de futuros movimientos del BCE.
En conjunto, la jornada se configura como un día de espera en Europa y posible decisión en Norteamérica: si el mensaje de los bancos centrales refuerza el escenario de aterrizaje suave con inflación controlada, el mercado podría interpretarlo como validación del actual apetito por riesgo; si, por el contrario, se percibe más presión sobre la Fed o dudas sobre la credibilidad de la política monetaria, la reacción puede ser rápida y contundente.