El dólar se debilita con fuerza mientras el mercado apuesta por una desescalada con Irán
- El dólar cede terreno con claridad mientras mejora el apetito por el riesgo antes del discurso de Trump sobre Irán.
- La caída de los rendimientos de los bonos y del petróleo refuerza el movimiento de debilidad del billete verde.
- El mercado empieza a girar hacia un tono más optimista, aunque todo sigue pendiente del mensaje que lance la Casa Blanca.
El dólar está perdiendo fuerza de manera generalizada a medida que el mercado adopta un tono más favorable al riesgo antes de la comparecencia de Donald Trump sobre la guerra con Irán. La sesión europea está reflejando con bastante claridad ese cambio de ánimo: suben las bolsas, bajan los rendimientos de la deuda y el petróleo se enfría. En ese entorno, el billete verde deja de actuar como refugio y empieza a ceder terreno frente a varias divisas principales.
El movimiento encaja con la idea que domina ahora mismo los mercados: si Trump confirma un mensaje de desescalada o intenta vender un final próximo del conflicto, parte de la prima de riesgo acumulada en las últimas semanas podría seguir evaporándose. Y eso, automáticamente, debilita al dólar en favor de activos más cíclicos o más sensibles al apetito por el riesgo.
Bolsas al alza, bonos a la baja y petróleo corrigiendo
La fotografía del mercado es bastante coherente. Los futuros del S&P 500 avanzan en torno a un 0,5%, tras haber llegado a subir cerca de un 0,8%, mientras que en Europa los principales índices se anotan ganancias superiores al 2% en continuidad con el fuerte rebote visto en Wall Street. A la vez, el rendimiento del Treasury a 10 años baja unos 4 puntos básicos hasta la zona del 4,275%.
En materias primas también se aprecia alivio. El WTI vuelve a situarse por debajo de los 100 dólares y ha llegado a tocar mínimos intradía en la zona de los 96,50 dólares, una señal clara de que los operadores empiezan a creer que el conflicto podría encaminarse hacia una fase menos agresiva.
Trump, el gran catalizador inmediato
Toda la atención está ahora puesta en el discurso que ofrecerá Trump sobre Irán. El mercado especula con que el presidente estadounidense pueda colgar, de una forma u otra, el cartel de misión cumplida y reforzar así la narrativa de que el conflicto se está acercando a su desenlace. Si ese mensaje se confirma, el actual movimiento de riesgo podría ganar algo más de recorrido.
El problema es que el mercado sigue muy sensible a cualquier matiz. Una cosa es un tono conciliador y otra muy distinta una solución real sobre el terreno. Por eso el movimiento del dólar, aunque claro, todavía debe interpretarse con cierta cautela. La mejora de sentimiento existe, pero sigue dependiendo de titulares políticos más que de certezas operativas.
El euro mejora y el dólar australiano vuelve a ser termómetro de riesgo
En el cruce contra el euro, el EUR/USD vuelve a situarse por encima de la cota de 1,1600, lo que refuerza la idea de que el impulso alcista reciente del dólar empieza a perder fuerza. A corto plazo, la zona de 1,1620-1,1630 aparece como primera franja relevante que podría contener nuevas subidas en la sesión europea, pero el simple hecho de que el par haya recuperado sus medias horarias ya mejora el sesgo inmediato para la moneda única.
Algo similar ocurre con el AUD/USD, que empieza a probar niveles que apuntan a un giro técnico más favorable. El dólar australiano tiene además un valor añadido en este tipo de episodios: suele funcionar como un buen barómetro del riesgo. Si sigue ganando tracción, será una señal adicional de que el mercado está dejando atrás parte de su postura más defensiva.
En resumen, el dólar llega al discurso de Trump con una clara pérdida de impulso. Las divisas más ligadas al riesgo mejoran, el euro recupera terreno y el mercado empieza a descontar una narrativa menos defensiva. Ahora falta comprobar si la Casa Blanca confirma ese tono o si, una vez más, el mercado se ha adelantado demasiado a los hechos.