Los inversores esperan un mejor momento para entrar en el mercado tras el repunte de la semana pasada.
- El fuerte rebote bursátil de la semana pasada ha mejorado el tono del mercado, pero no ha eliminado el riesgo de volatilidad.
- Wall Street sigue pendiente de la guerra entre Estados Unidos e Irán, del petróleo y del impacto que todo ello tendrá sobre la inflación de marzo.
- Muchos estrategas creen que todavía hace falta más consolidación antes de dar por cerrada la fase correctiva.
El mercado arranca esta semana con una idea dominante: el rebote de la semana pasada ha dado oxígeno a los inversores, pero no ha despejado las dudas de fondo. El S&P 500 logró cerrar la última semana con una subida del 3,4% en solo cuatro sesiones, apoyado en la esperanza de una posible desescalada en la guerra entre Estados Unidos e Irán y en la lectura de que el impacto económico del petróleo aún podría ser transitorio si el conflicto no se prolonga más.
Optimismo, sí; convicción, todavía no
El repunte fue lo bastante intenso como para reforzar la idea de que el mercado puede estar cerca de dejar atrás lo peor del shock geopolítico. Sin embargo, muchos analistas siguen advirtiendo de que la volatilidad no ha terminado. La clave no está solo en el nivel del crudo, sino en la duración del conflicto y en si el encarecimiento energético acaba trasladándose con fuerza a la inflación y al consumo.
El petróleo y Ormuz siguen marcando el pulso
Los inversores ya descuentan que la gasolina en Estados Unidos ha superado los 4 dólares por galón y que el bloqueo práctico del estrecho de Ormuz ha tensionado no solo el petróleo, sino también materias primas sensibles como fertilizantes o helio. El problema, por tanto, ya no es únicamente energético. Empieza a ser una cuestión de coste total del sistema.
Además, aunque Donald Trump ha insistido en que la guerra podría acercarse a su final, el mercado sabe que cualquier mejora real pasa por restablecer el tráfico comercial y energético en la zona. Sin eso, el alivio seguirá siendo parcial.
Lo que vigilará Wall Street desde hoy
La atención del mercado se desplaza ahora hacia varias referencias clave. Entre hoy y el viernes destacarán las actas de la Fed, los datos de PIB final, PCE e ingresos personales, y sobre todo el IPC de marzo, que será la primera gran lectura inflacionista capaz de recoger parte del efecto de la guerra. Si los precios sorprenden más de lo previsto, el reciente rebote podría perder fuerza rápidamente.
En definitiva, el mercado ha mejorado, pero todavía no ha demostrado que haya cambiado de fase. El rebote existe; la confianza plena, no.