La negociación entre EEUU e Irán sostiene el rebote europeo en una sesión llena de focos de riesgo

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Capitalbolsa | 21 abr, 2026 09:22
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Puntos clave
  • Las bolsas europeas apuntan a una apertura ligeramente alcista, aunque la negociación entre EEUU e Irán sigue rodeada de dudas.
  • El mercado vigila la audiencia de Kevin Warsh, pero la geopolítica continúa siendo el factor dominante.
  • En España arranca la temporada de resultados con Enagás, mientras en EEUU los beneficios del S&P 500 siguen sorprendiendo al alza.

Las plazas europeas afrontan la sesión con un tono ligeramente positivo, aunque el mercado sigue moviéndose en un terreno muy inestable. La reanudación de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán aporta algo de alivio inicial, pero las señales que llegan desde Washington siguen siendo contradictorias y no permiten todavía hablar de una desescalada clara.

Más suben Ibex 35
PUIG BRANDS B 18,05€ 0,35 1,98%
Acciona Energí... 22,22€ 0,34 1,55%
Sacyr 4,86€ 0,06 1,25%
Solaria Energí... 23,90€ 0,29 1,23%
Enagas 16,78€ 0,17 1,02%
Más bajan Ibex 35
Arcelormittal 52,64€ -0,26 -0,49%
ACS 122,60€ -0,30 -0,24%
BBVA 19,58€ -0,04 -0,18%
Banco Santander 10,74€ -0,02 -0,15%
Banco Sabadell 3,31€ 0,00 -0,03%

Donald Trump mantiene su habitual doble discurso: por un lado, amenaza con poner fin al alto el fuego; por otro, deja abierta la puerta a seguir dialogando e incluso a una posible extensión de la tregua si detecta avances. Esa ambigüedad es precisamente lo que impide al mercado ganar convicción.

Irán sigue siendo el gran catalizador

La parte estadounidense estará representada por JD Vance, Steve Witkoff y Jared Kushner, en unas conversaciones donde los puntos de fricción siguen siendo los mismos: el programa nuclear iraní, el control del Estrecho de Ormuz y el papel de los aliados regionales de Teherán.

Ese es el verdadero eje del mercado. Mientras no haya una señal firme sobre Ormuz y sobre la duración real del alto el fuego, cualquier mejora en el sentimiento será frágil. La reacción reciente de petróleo, bonos y bolsas deja claro que los inversores siguen extremadamente sensibles a cualquier titular.

La apertura ligeramente alcista puede dar algo de oxígeno, pero el mercado no está comprando certezas, solo una esperanza temporal de que el proceso negociador no descarrile.

Warsh entra en escena, aunque no manda

Otro foco del día será la audiencia de confirmación de Kevin Warsh ante el Comité Bancario del Senado. El proceso, sin embargo, llega rodeado de obstáculos políticos. Los once demócratas del comité han solicitado retrasar la audiencia hasta que se cierren las investigaciones impulsadas por Trump sobre Jerome Powell y Lisa Cook. Además, el republicano Thom Tillis ya ha adelantado que no apoyará la nominación mientras siga abierta la investigación penal sobre Powell.

Warsh ha defendido en varias ocasiones la posibilidad de bajar tipos en un contexto de mejora de productividad derivada de la IA, además de mostrarse favorable a una Fed con un balance más reducido. Pero, siendo claros, hoy no manda Warsh. Lo que manda sigue siendo Oriente Medio y su impacto potencial sobre inflación, energía y crecimiento.

Macro y resultados: apoyo, pero en segundo plano

En la agenda macro destacan la encuesta ZEW en Alemania y en la Eurozona, donde se espera un deterioro del sentimiento, y en EEUU las ventas al por menor junto a los datos de servicios de la Fed de Filadelfia. Son referencias relevantes, pero hoy jugarán más como acompañamiento que como motor principal del mercado.

En el plano empresarial, Enagás inaugura en España la temporada de resultados del primer trimestre. Mientras tanto, en Estados Unidos, el arranque de la campaña del S&P 500 sigue siendo sólido, con un porcentaje de sorpresas positivas en beneficio claramente por encima de las medias históricas y con crecimiento de doble dígito por sexto trimestre consecutivo.

La lectura de fondo es bastante simple: los resultados acompañan, la macro aguanta, pero si la negociación entre EEUU e Irán se complica, todo eso pasará rápidamente a segundo plano.

En resumen, Europa puede abrir con rebote, pero sigue sin haber una base sólida para confiarse. El mercado está pendiente de demasiadas variables críticas a la vez y, de momento, la geopolítica continúa teniendo la última palabra.

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