Julius Baer no espera grandes avances en la cumbre Trump-Xi, pero sigue positivo en China

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Capitalbolsa | 12 may, 2026 12:37 - Actualizado: 19:45
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Puntos clave
  • Julius Baer no espera grandes avances en la cumbre Trump-Xi de Pekín.
  • Irán y el estrecho de Ormuz podrían pesar tanto o más que comercio y aranceles.
  • La firma mantiene una visión positiva sobre la renta variable china.

La reunión entre Donald Trump y Xi Jinping en Pekín, prevista para los días 14 y 15 de mayo, llega en un momento especialmente sensible para la relación entre Estados Unidos y China. Según Sophie Altermatt y Richard Tang, de Julius Baer, el encuentro difícilmente traerá grandes avances, aunque sí puede servir para consolidar una calma frágil entre ambas potencias.

Una cumbre para gestionar riesgos, no para resolverlos

Después de meses de incertidumbre, ambos líderes se reúnen con unas expectativas deliberadamente bajas. La última cita en Busan, en octubre de 2025, ayudó a estabilizar la relación y permitió una tregua táctica en materia arancelaria, pero las diferencias estructurales entre Washington y Pekín siguen sin resolverse.

La lectura de Julius Baer es clara: esta visita parece orientada más a preservar el equilibrio actual que a cerrar un gran acuerdo. Con ambas partes centradas en controlar riesgos, los avances de fondo son poco probables.

El objetivo real de la cumbre no parece ser un giro estratégico, sino evitar que las tensiones comerciales y geopolíticas vuelvan a desbordarse.

Irán gana peso en la agenda

Aunque comercio y aranceles seguirán estando sobre la mesa, Julius Baer considera que la agenda irá más allá de la relación bilateral. El conflicto en Oriente Medio, y en particular el bloqueo en torno al estrecho de Ormuz, será uno de los asuntos centrales.

La guerra en Irán ha elevado la presión sobre el petróleo, la inflación y la estabilidad global. En ese contexto, China puede jugar un papel relevante por su relación con Teherán y por su importancia como comprador de energía. Para Washington, cualquier avance que ayude a rebajar la tensión energética tendría valor político y económico.

Posibles acuerdos transaccionales

En el plano comercial, Julius Baer no descarta un resultado de carácter más transaccional. China podría comprometerse a comprar más productos agrícolas estadounidenses, gas natural e incluso aviones, con el objetivo de mantener viva la tregua comercial existente.

Este tipo de acuerdos también serviría a los intereses domésticos de Trump antes de las elecciones legislativas de 2026, especialmente si benefician a sectores sensibles para el electorado estadounidense, como agricultura, energía o industria aeroespacial.

Impacto limitado en las bolsas chinas

Julius Baer no cree que la cumbre vaya a ser el principal motor de la renta variable china. En el pasado, las reuniones entre Trump y Xi generaron subidas moderadas en mercado, pero la firma duda de que ese patrón se repita esta vez.

La razón es que los inversores ya descuentan una continuidad del escenario actual. No hay una gran posición de mercado construida alrededor de esta cita, salvo en algunos temas concretos, como la localización tecnológica, especialmente en equipos de semiconductores y fundiciones.

El mercado chino no depende tanto de una foto entre Trump y Xi como de la estabilización interna, el ciclo tecnológico y la capacidad de recuperar sectores rezagados.

Julius Baer mantiene una visión positiva sobre China

A pesar de las dudas sobre la cumbre, Julius Baer mantiene una postura positiva sobre la renta variable china. La firma ve apoyo en dos factores principales: el potencial vinculado a la inteligencia artificial y la progresiva estabilización de la vieja economía.

Además, espera que los segmentos más rezagados, como internet, puedan recuperar terreno durante la segunda mitad de 2026. En cambio, los valores relacionados con GPU han subido menos, con parte del mercado pendiente de si tras las conversaciones se abre alguna posibilidad de mejora en las ventas de compañías estadounidenses.

En resumen, la cumbre Trump-Xi difícilmente cambiará el escenario de mercado por sí sola. El resultado más probable es una continuidad del statu quo, con algunos acuerdos comerciales puntuales y un intento de rebajar tensiones en Oriente Medio. Para Julius Baer, la renta variable china sigue teniendo recorrido, pero más por inteligencia artificial, localización tecnológica y estabilización económica que por un gran avance diplomático.

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