Europa se prepara para caídas mientras el pulso EE.UU.-Irán dispara el riesgo energético
- Las bolsas europeas apuntan a una apertura con fuertes caídas por la escalada del conflicto con Irán.
- La amenaza sobre el estrecho de Ormuz vuelve a poner en el centro el riesgo energético y la volatilidad del crudo.
- El mercado teme un deterioro adicional del sentimiento global si no se reduce la tensión en las próximas horas.
Las bolsas europeas se encaminan a una sesión claramente bajista este lunes, en línea con la debilidad vista en Asia, después de que el conflicto con Irán volviera a intensificarse y aumentara la presión sobre uno de los grandes puntos neurálgicos del comercio energético mundial. Según informa CNBC, el foco del mercado está puesto en el estrecho de Ormuz, cuya situación vuelve a sacudir a los inversores por el impacto potencial que tendría sobre el petróleo, la inflación y el crecimiento global.
Apertura europea en rojo
De acuerdo con las referencias previas de mercado, el FTSE 100 británico apunta a una apertura cercana al -1%, mientras que el DAX alemán retrocedería en torno al -1,5%. En Francia, el CAC 40 se movería alrededor del -1,4%, y en Italia el FTSE MIB también partiría con una caída próxima al -1,5%. El movimiento refleja un claro aumento de la aversión al riesgo al comienzo de la semana.
El problema no es solo el precio del crudo. El verdadero temor del mercado es que una interrupción prolongada en Ormuz reactive las presiones inflacionistas y deteriore aún más las expectativas de crecimiento.
Trump endurece el tono sobre Ormuz
El detonante más reciente ha sido la advertencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró el sábado que “aniquilaría” las plantas eléctricas iraníes si Teherán no reabría completamente el estrecho en un plazo de 48 horas. La respuesta iraní no rebajó la tensión. Al contrario, desde Teherán se lanzaron nuevas amenazas sobre infraestructuras energéticas y plantas de desalación en el Golfo.
Además, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, elevó aún más el tono al afirmar que las entidades que compren deuda pública estadounidense y, en su opinión, financien el presupuesto militar de Estados Unidos, podrían ser consideradas objetivos legítimos junto con las bases militares. Ese tipo de declaraciones, aunque de difícil traducción operativa inmediata, empeora el clima de mercado y aumenta la sensación de descontrol geopolítico.
Petróleo, Asia y futuros en el radar
El crudo volvió a moverse con fuerte volatilidad en la sesión asiática de este lunes, reflejando la dificultad del mercado para valorar hasta dónde puede llegar la interrupción del tráfico marítimo en la zona. Mientras tanto, las bolsas de Asia-Pacífico cotizaron con descensos, y los futuros estadounidenses se mostraban mucho más contenidos, aunque con un trasfondo claramente frágil tras acumular Wall Street su cuarta semana consecutiva de caídas.
En Europa, la jornada también contará con referencias empresariales como los resultados de Kongsberg Gruppen, Exor y Galp Energia, además de la publicación de la balanza comercial de España. Sin embargo, salvo sorpresa, esos datos quedarán en un segundo plano frente al pulso geopolítico y energético.
Cuando el mercado entra en modo geopolítico, los fundamentales del día pesan menos. La atención se concentra en el petróleo, las rutas marítimas y la posibilidad de que el shock energético dure más de lo previsto.
Reflexión de Capital Bolsa
Nosotros creemos que el mercado europeo entra en una fase delicada de muy corto plazo. Si la tensión en Ormuz no se enfría rápido, lo lógico es ver más presión sobre sectores sensibles al coste energético, más castigo en industriales y consumo, y mejor comportamiento relativo en petroleras, gasistas y defensivos.
Operativamente, esto no es momento para ir a cazar gangas sin criterio. Lo razonable es vigilar la reacción del crudo, el comportamiento de las utilities, las petroleras europeas y los valores de transporte o químicas, porque ahí es donde se va a reflejar primero el daño o la oportunidad. Si el conflicto se prolonga, el mercado empezará a descontar algo peor que volatilidad: estanflación.
En este contexto, nosotros seríamos selectivos y priorizaríamos exposición en energía, defensa y negocios con capacidad de trasladar costes, evitando por ahora compañías muy dependientes de márgenes estrechos o de una demanda cíclica débil.