El Ibex 35 supera los 18.000 puntos tras la tregua temporal entre EE.UU. e Irán
- El Ibex 35 rebota con fuerza, sube más de un 3% y vuelve a situarse por encima de los 18.000 puntos.
- La tregua temporal entre EE. UU. e Irán ha desatado un claro rally de alivio en los mercados.
- La fuerte caída del petróleo actúa como principal catalizador del rebote bursátil, aunque el riesgo geopolítico sigue lejos de desaparecer.
El Ibex 35 ha reaccionado con una subida contundente al nuevo giro en el conflicto de Oriente Medio. Tras el acuerdo de una tregua temporal de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, el mercado español ha activado un claro movimiento de alivio que ha llevado al selectivo a recuperar con rapidez la cota de los 18.000 puntos.
La lectura del mercado es bastante clara: se evita, al menos de momento, el escenario más temido, que era el de una escalada militar adicional con impacto directo sobre el estrecho de Ormuz, el petróleo, la inflación y el crecimiento global. En cuanto ese riesgo inmediato pierde fuerza, la renta variable responde con fuerza, especialmente en Europa, donde la sensibilidad al crudo es mucho mayor.
El petróleo impulsa el rebote
El gran catalizador de la sesión está siendo la caída del petróleo. El mercado energético ha reaccionado con un ajuste muy brusco tras el anuncio del alto el fuego, con el Brent moviéndose en la zona de los 94 dólares y el WTI alrededor de los 96 dólares. Es una corrección muy intensa si se compara con los niveles alcanzados durante los peores momentos de la crisis.
Esa bajada cambia de forma inmediata el tono del mercado. Reduce la presión sobre inflación, rebaja el miedo a nuevas subidas de tipos y mejora la percepción sobre el crecimiento económico. En una bolsa como la española, muy sensible al sentimiento general europeo y al coste de la energía, ese efecto se traduce rápidamente en compras.
Bancos y cíclicos tiran del selectivo
En el arranque de la sesión, el dinero ha buscado especialmente aquellos valores más castigados o más expuestos a una mejora del sentimiento de mercado. Entre los avances más destacados aparecen nombres como Sabadell, Bankinter o Sacyr, lo que encaja bien con un contexto de rebote generalizado y recuperación del apetito por riesgo.
En el lado contrario, algunos valores ligados al turismo o a la energía se han mostrado más rezagados. No es extraño. Cuando el petróleo cae con esta intensidad, compañías como Repsol pierden uno de los apoyos tácticos que habían ganado durante la fase más aguda del conflicto. Al mismo tiempo, el mercado sigue discriminando mucho entre sectores, incluso dentro de una sesión claramente positiva.
Europa acompaña con subidas muy fuertes
El rebote no es exclusivo de la bolsa española. El resto de las grandes plazas europeas también ha abierto con avances muy sólidos, en una señal de que el movimiento responde a un cambio global en el apetito por riesgo y no a una noticia puramente local. El DAX, el CAC 40, el FTSE 100 y la bolsa de Milán se suman a ese rally de alivio.
Asia ya había anticipado parte de esa mejora durante la madrugada, con fuertes subidas en Japón, Corea del Sur y China. Es decir, el mercado está actuando bajo una lógica muy consistente: tregua, caída del petróleo, rebote de bolsas y relajación parcial de otros activos defensivos.
La tregua alivia, pero no resuelve
Aun así, conviene no exagerar el entusiasmo. El acuerdo entre Washington y Teherán es temporal y sigue condicionado a la apertura segura del estrecho de Ormuz y al avance de las negociaciones. Eso significa que el riesgo de nuevos episodios de tensión sigue ahí, aunque hoy el mercado haya decidido centrarse en la parte positiva.
Además, incluso con el petróleo cayendo con fuerza, el crudo continúa claramente por encima de los niveles previos al conflicto. Eso sugiere que una parte de la prima geopolítica sigue viva y que la normalización energética no será inmediata. La producción, el transporte y la confianza en la región del Golfo tardarán tiempo en recomponerse.
Por tanto, el movimiento del Ibex tiene sentido y es coherente con el nuevo contexto de corto plazo. Pero sigue siendo un rally de alivio, no todavía la prueba definitiva de que el problema haya quedado atrás. Ese es el matiz que el inversor no debería perder de vista.