Comentario de Apertura: A la espera del dato clave de empleo de EE.UU.
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- Las bolsas europeas cayeron ayer con fuerza tras el repunte del petróleo provocado por el conflicto con Irán.
- El WTI registró su mayor subida diaria desde mayo de 2020, intensificando los temores inflacionistas.
- El mercado espera hoy el informe de empleo de EE.UU., clave para el cierre semanal de las bolsas.
En una sesión muy volátil, que fue de menos a más y posteriormente de más a mucho menos, los principales índices bursátiles europeos cerraron ayer con fuertes descensos, cediendo prácticamente todo lo avanzado en la jornada precedente. Las recientes caídas de estos índices, provocadas por el fuerte incremento de los precios energéticos tras el inicio el pasado fin de semana de la guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán, han llevado a la mayoría de los mercados europeos a entrar en terreno negativo en lo que va de año, con descensos en muchos casos superiores al 6%.
Durante la jornada, los índices comenzaron con dudas, pero las noticias sobre el posible interés de Irán en negociar impulsaron las bolsas al alza a media mañana, alcanzando entonces los máximos del día. Sin embargo, el giro llegó poco después, cuando se conoció que Irán había atacado un petrolero y que el estrecho de Ormuz se encontraba de facto cerrado. Este hecho provocó un fuerte repunte del precio del crudo y, unido a la apertura negativa de Wall Street, llevó a los índices europeos a girarse bruscamente a la baja.
Las ventas se concentraron especialmente en los valores más cíclicos, entre ellos los ligados a materias primas, industriales, ocio y turismo y bancos. En cambio, el sector de medios fue el único capaz de cerrar la jornada en positivo.
El petróleo dispara los temores inflacionistas
En el mercado de renta fija europeo, los bonos también sufrieron nuevas ventas por parte de los inversores, presionados por el fuerte aumento del precio del petróleo. El crudo estadounidense WTI registró ayer su mayor subida en una sola sesión desde el 14 de mayo de 2020, alcanzando además su nivel más alto desde junio de 2024.
En apenas unos días esta materia prima ha subido cerca de un 20%, lo que ha reactivado uno de los mayores temores de los inversores: que el repunte de los precios energéticos termine trasladándose a la inflación y obligue a los bancos centrales a mantener o incluso elevar los tipos de interés durante más tiempo. Un escenario que tendría además consecuencias negativas para el crecimiento económico global.
Wall Street modera las caídas al cierre
En Wall Street la sesión también terminó con descensos, aunque menos intensos que en el inicio de la jornada. Como viene siendo habitual desde que comenzó el conflicto en Oriente Medio, los inversores aprovecharon los recortes para tomar posiciones, lo que permitió a los índices cerrar bastante lejos de sus mínimos intradía.
Entre los sectores con mejor comportamiento destacaron las compañías de energía, tecnología —especialmente software— y consumo discrecional. En el lado negativo se situaron los valores de consumo básico, materiales e industriales, lo que provocó que el Dow Jones mostrara un comportamiento relativo peor que el S&P 500 y el Nasdaq Composite, debido a la composición más cíclica del índice.
Otros activos considerados refugio o alternativos tampoco escaparon a la volatilidad: el oro, la plata y las criptomonedas cerraron a la baja, mientras que el dólar volvió a apreciarse frente a la mayoría de las principales divisas.
El mercado pendiente del empleo en EE.UU.
De cara a la jornada de hoy, los inversores seguirán muy atentos a cualquier noticia relacionada con la evolución del conflicto en Oriente Medio. La hipótesis predominante en el mercado es que el enfrentamiento será de corta duración y que los precios de la energía terminarán moderándose, evitando así que el repunte inflacionista se consolide.
El principal riesgo es que este escenario no se cumpla y que el conflicto se prolongue más de lo previsto, manteniendo cerrado durante más tiempo el estrecho de Ormuz. No obstante, este escenario no parece interesar a ninguna de las partes implicadas, incluido Irán, cuya principal fuente de ingresos es precisamente la exportación de petróleo.
Además, los mercados afrontan hoy otra cita relevante: la publicación en Estados Unidos del informe de empleo no agrícola correspondiente a febrero. El consenso espera que la economía estadounidense continúe creando empleo a un ritmo moderado y que la tasa de desempleo se mantenga en niveles históricamente bajos, en torno al 4,3%-4,4%.
La publicación ayer de las peticiones iniciales de subsidio de desempleo reforzó la percepción de estabilidad del mercado laboral estadounidense. Si las cifras de empleo resultan mejores de lo esperado, es probable que los mercados reaccionen positivamente.
La clave del mercado ahora mismo es el petróleo. El fuerte repunte del crudo ha reactivado el miedo a un nuevo shock inflacionista justo cuando los inversores empezaban a descontar recortes de tipos más claros por parte de los bancos centrales. Mientras el crudo permanezca elevado, la volatilidad en bolsa seguirá siendo elevada.
En el corto plazo, el mercado se moverá casi exclusivamente al ritmo de dos variables: la evolución del conflicto en Oriente Medio y los datos macro estadounidenses, empezando por el informe de empleo. Si el petróleo se estabiliza y el mercado laboral sigue mostrando fortaleza sin generar presión inflacionista, las bolsas podrían intentar reconstruir el rebote en las próximas sesiones.