bitcoin dl
Pixabay

El bitcoin (BTC) está protagonizando una de las grandes remontadas de lo que llevamos de 2023. Tras perder más del 60% de su valor el año pasado, la criptomoneda reina ha repuntado cerca de un 30% en las últimas dos semanas y media y se sitúa cómodamente por encima de los 20.000 dólares. Los buenos datos económicos han devuelto el apetito por el riesgo a los mercados, pero todavía son muchos los que no creen que este rebote de la criptomoneda reina sea sostenible.

La encuesta de gestores de fondos de enero de Bank of America (BofA) señala que la mayoría de los encuestados creen que el bitcoin caerá hasta los 15.500 dólares en los próximos 12 meses. Casi dos terceras partes de los encuestados, un 61%, estiman que el BTC cerrará el año por debajo de los 20.000 dólares, mientras que un 14% opinan que despedirá 2023 por encima de esa cifra. El sondeo se realizó entre los días 6 y 12 de enero, con lo que se tienen en cuenta algunos indicadores clave como el ISM servicios o, sobre todo, el dato de inflación de diciembre en Estados Unidos, que han sido los grandes catalizadores de este fortísimo rebote de los activos digitales con el bitcoin a la cabeza.

“No estamos fuera de peligro y tampoco se puede afirmar que el criptoinvierno ha terminado, señala Naeem Aslam, analista jefe de mercados de AvaTrade. Para esto experto, el sector está “volviendo a la vida” y recuperando buena parte de las pérdidas generadas tras el colapso de FTX, aunque señala que todavía queda mucho para poder hablar de una recuperación plena ya que “muchos en el mercado que creen que el ciclo bajista aún no se ha completado del todo”.

El precio necesita moverse por encima de la marca de 30.000 dólares, que es realmente una posibilidad remota en este momento. Solo eso establecerá que los precios se mueven en la dirección correcta para ver un rally alcista”, añade.

Para César Nuez, analista de Bolsamanía, la criptomoneda reina ha mejorado claramente su aspecto técnico en las últimas sesiones, pero “debemos tener muy en cuenta que su tendencia es fuertemente bajista”. “Lo más normal es que podamos acabar viendo la vuelta de las ventas en cualquier momento, señala.

“A corto plazo podríamos ver un ataque a la resistencia de los 21.400 dólares. No obstante, para ver una mejora a medio y largo plazo deberíamos esperar a un cierre por encima de los 25.270 dólares, precios ni más ni menos que un 34% por encima de los actuales. El primer nivel de soporte se encuentra en los 16.090 dólares”, explica este experto.

La mayoría de los que se inclinan por un escenario más negativo apoyan sus tesis en los problemas experimentados por las grandes bolsas centralizadas de criptomonedas, así como por las “difíciles condiciones financieras en la esfera de las finanzas tradicionales”. “Estos problemas todavía no apuntan a una recuperación sostenible”, sentencia Kelly Chia, analista de investigación de renta variable en Asia de Julius Baer.

Por un lado, al colapso de FTX, cuyos ecos todavía resuenan en el mercado, hay que sumar el paso en falso de Binance, que continúa siendo investigado por Estados Unidos, así como las rondas de despidos que han llevado a cambio importantes ‘exchanges’ como Coinbase o Crypto.com para preservar los márgenes de su negocio. Asimismo, importantes compañías como Digital Currency Group están experimentando dificultades notables para seguir siendo rentables.

“Las entidades centralizadas seguirán desempeñando un papel fundamental en el mundo de las criptomonedas, pero necesitan someterse a revisiones periódicas y estar dispuestas a someterse a la regulación para garantizar la seguridad de los usuarios”, apunta Chia. En este sentido, Aslam subraya el “optimismo” de buena parte de los operadores “ya que hay menos malos actores involucrados en este espacio que hace un año”.

Por otra parte, pese a que la Fed ha reiterado una y otra vez su postura de mantener los tipos de interés en niveles altos durante 2023, los mercados siguen esperando que el banco central finalice o recortes las subidas de tipos este mismo año.

“A pesar de que la mayoría de los clientes institucionales piensan que probablemente vamos a entrar en recesión, no parecen tener miedo de ella”, explicó director de inversiones de Morgan Stanley, Mike Wilson. Según este experto, existe una gran desconexión entre la postura de los inversores y la situación real del mercado y advirtió de que el índice S&P 500 es vulnerable a una caída del 23% hasta los 3.000 puntos en caso de que se produzca esta desaceleración, que afectaría de sobremanera a las criptomonedas al eliminar el apetito por el riesgo.

En este sentido, para Craig Erlam, analista sénior de Oanda se necesita “mucho más que una reactivación del riesgo” para que los inversores vuelvan a subirse al carro… y, aun así, es una condición innegociable para que el rebote se consolide. “Después de haber luchado por conseguir apoyo como consecuencia del colapso de FTX, tal vez el mercado esté recuperando el tiempo perdido, ya que los operadores buscan sacar provecho de unos niveles tan descontados en comparación con el máximo de 2021”, explica.

“No está claro si esto es una señal de que ha tocado fondo y está experimentando un resurgimiento o sólo un breve rebote, pero está claro que todavía hay algunos operadores muy alcistas. Serán unas semanas interesantes”, sentencia Erlam.

Noticias relacionadas

contador