
Los hogares de la eurozona siguen frenando el crecimiento económico. Sin embargo, un cambio gradual de los depósitos hacia los productos de inversión podría estar sentando las bases para un mayor consumo y una mayor demanda interna en los próximos años, según señalan los analistas de ING.
Como indican, la región sigue teniendo un problema con el consumo: "Si bien el gasto de los hogares ha repuntado ligeramente en los últimos trimestres, los europeos continúan ahorrando una proporción mucho mayor de sus ingresos que antes de la pandemia, lo que limita un importante motor de crecimiento económico".
Los datos recogidos por la entidad sugieren que el ligero descenso en la tasa de ahorro durante el primer trimestre refleja dos fuerzas opuestas. Que los hogares de mayor edad parecen estar utilizando parte de sus reservas, mientras que los hogares más jóvenes están aumentando el ahorro precautorio, lo que deja la tasa agregada solo ligeramente por debajo.
En el segundo trimestre, ven probable que la tasa de ahorro haya disminuido aún más, "ya que los hogares recurrieron a sus reservas financieras para compensar el aumento de los precios del combustible, un lastre lo suficientemente fuerte como para contrarrestar cualquier incremento en el ahorro precautorio".
"Con los precios del combustible moderando su tendencia a la baja, pero con una incertidumbre geopolítica y laboral aún elevada, es probable que el ahorro precautorio vuelva a ser el factor dominante" y, en este contexto, prevén un potencial de crecimiento limitado para el consumo en el tercer trimestre.
"Es probable que cualquier impulso derivado de la moderación de la inflación se vea atenuado, una vez más, por el aumento de la tasa de ahorro", indican.
LOS FONDOS DE INVERSIÓN GANAN TERRENO
Desde ING apuntan que los fondos de inversión están ganando terreno en las carteras financieras de los hogares.
"Tras la pandemia de Covid, los hogares de la eurozona inicialmente destinaron grandes cantidades de capital a depósitos bancarios y títulos de deuda. Sin embargo, desde 2024, los datos de transacciones financieras muestran que una proporción cada vez mayor se destina a fondos de inversión (incluidos los ETF), así como a seguros, pensiones y garantías estandarizadas. En los últimos dos años, las entradas netas en estos activos han superado sistemáticamente las destinadas a depósitos bancarios", dicen.
Además, destacan que los balances de los hogares muestran que, a medida que se han destinado más ahorros a fondos de inversión, pensiones y otros productos vinculados al mercado, y a medida que han aumentado los precios de los activos, la proporción de inversiones financieras líquidas en la riqueza total ha aumentado.
"De cara al futuro, si los europeos siguen destinando una mayor parte de sus ahorros a productos de inversión, la necesidad de reservas preventivas podría disminuir gradualmente. A medida que la rentabilidad genere riqueza y ofrezca una mayor protección contra la inflación, los hogares podrían sentir menos presión para reservar una proporción tan elevada de sus ingresos para alcanzar el nivel de seguridad financiera deseado. Si este cambio se consolida, la demanda interna podría recibir un impulso duradero", aseguran.