El petróleo vuelve a niveles previos a la guerra y espera nuevos catalizadores
- El crudo vuelve a niveles previos a la guerra.
- El sesgo bajista sigue vigente.
- Los datos de EE.UU. y la Fed marcarán el siguiente movimiento.
El precio del petróleo WTI se mantiene consolidando en torno a los niveles previos a la guerra entre Estados Unidos e Irán, después de que la reapertura del estrecho de Ormuz y el alto el fuego provocaran una rápida salida de las apuestas alcistas sobre el crudo.
El mercado ha descontado con rapidez la reducción de la prima geopolítica. Aunque durante el fin de semana se registraron algunos ataques menores entre Estados Unidos e Irán, el mercado los interpreta por ahora como ruido de corto plazo. Ambas partes siguen comprometidas con el alto el fuego y con mantener operativo el estrecho.
El sesgo de fondo continúa siendo bajista, ya que los operadores siguen incorporando a precios el aumento previsto de la oferta durante los próximos meses. A ello se suma el riesgo de una Reserva Federal más restrictiva, un factor que podría pesar sobre la demanda energética.
Los riesgos alcistas siguen ligados a Ormuz y a la Fed
En el corto plazo, los principales riesgos al alza para el petróleo se concentran en dos frentes. El primero sería una ruptura del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, con un eventual cierre del estrecho de Ormuz. Este escenario volvería a introducir una prima de riesgo significativa en los precios del crudo.
El segundo factor sería una combinación de datos sólidos de actividad en Estados Unidos y una moderación de las presiones inflacionistas. Este escenario permitiría mantener una visión más favorable sobre la demanda, al tiempo que reduciría el riesgo de una Fed más agresiva.
Por tanto, el mercado se encuentra en una fase de espera. Tras corregir hasta los niveles previos al conflicto, los inversores necesitan nuevos catalizadores para definir si el siguiente movimiento será una recuperación hacia resistencias o una ruptura bajista más profunda.
Análisis técnico del crudo
En gráfico diario, el petróleo ha terminado cubriendo el hueco situado en la zona de 68-69 dólares. Esta área pasa ahora a actuar como soporte relevante. Mientras el precio se mantenga por encima, los compradores podrían intentar posicionarse para un rebote hacia la zona de 78 dólares.
En cambio, una ruptura clara por debajo del soporte de 68 dólares reforzaría el escenario bajista y podría abrir la puerta a una extensión de las caídas hacia el área de 55 dólares.
En gráfico de cuatro horas, el planteamiento es similar. Los compradores tenderán a aparecer en torno al soporte actual, mientras que los vendedores podrían esperar un rebote hacia la resistencia de 78 dólares o una ruptura bajista del soporte para aumentar posiciones cortas.
En gráfico horario, la resistencia más inmediata se sitúa en torno a los 73 dólares, zona en la que el precio ha sido rechazado varias veces durante los últimos días. Si el crudo vuelve a acercarse a ese nivel, los vendedores podrían intentar retomar el control con el objetivo de presionar hacia nuevos mínimos.
Por el contrario, una superación clara de los 73 dólares podría extender el rebote hacia la resistencia más importante de 78 dólares.
Catalizadores de la semana
El foco del mercado se desplaza ahora hacia los próximos datos macroeconómicos de Estados Unidos. Mañana se publicarán las ofertas de empleo JOLTS y la confianza del consumidor. El miércoles llegarán el informe de empleo privado ADP y el índice manufacturero ISM.
La semana concluirá el jueves con el informe oficial de empleo de Estados Unidos y las peticiones semanales de subsidio por desempleo. Estos datos serán relevantes para calibrar tanto la fortaleza de la demanda como las expectativas sobre la Reserva Federal.
Valoración: el petróleo ha perdido la mayor parte de la prima geopolítica acumulada durante el conflicto y vuelve a depender de factores macro y técnicos. La zona de 68-69 dólares es el soporte clave a vigilar. Por encima de ese nivel puede haber rebotes tácticos, pero el sesgo seguirá siendo frágil mientras el mercado descuente más oferta y una Fed potencialmente restrictiva.