El alto el fuego entre EE. UU. e Irán desata un fuerte rally de alivio en los mercados
Link Securities
- Las bolsas se preparan para un fuerte rally de alivio tras evitarse, por ahora, el peor escenario en Oriente Medio.
- La tregua temporal entre EE. UU. e Irán ha provocado un desplome del petróleo, impulsando a la renta variable y a los bonos.
- Aun así, el riesgo no ha desaparecido y la prudencia sigue siendo necesaria porque la negociación continúa siendo frágil.
La sesión de ayer volvió a demostrar hasta qué punto los mercados siguen completamente sometidos a los titulares que llegan desde Oriente Medio. Las bolsas europeas se movieron durante toda la jornada al ritmo de las noticias sobre las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, con giros bruscos de sentimiento que terminaron desembocando en cierres claramente negativos y muy cerca de los mínimos del día.
En su análisis, Juan J. Fdez-Figares describe una jornada dominada por la incertidumbre. Primero, la posibilidad de una extensión del ultimátum estadounidense dio alas a los índices europeos. Después, la negativa iraní a aceptar las condiciones y el endurecimiento del tono de Donald Trump provocaron un giro bajista. A ello se sumó la apertura muy débil de Wall Street, que terminó de arrastrar a las plazas europeas en la recta final.
Europa sufrió por la geopolítica y por el BCE
La presión no se limitó a la renta variable. Los bonos europeos también registraron ventas, penalizados por una combinación especialmente incómoda: la tensión geopolítica, el repunte de la inflación y las reiteradas advertencias de miembros del BCE, que siguen dejando abierta la puerta a nuevas subidas de tipos.
Esa mezcla es delicada porque obliga al mercado a procesar dos riesgos a la vez. Por un lado, el impacto inmediato de la guerra sobre la energía y el crecimiento. Por otro, la posibilidad de que los bancos centrales no puedan reaccionar de forma especialmente acomodaticia si la inflación vuelve a complicarse.
Wall Street aguantó mejor y acabó girando al alza
En Estados Unidos, sin embargo, el comportamiento fue muy distinto. Según explica Juan J. Fdez-Figares, Wall Street fue de menos a más y logró cerrar con ligeros avances en la mayoría de sus principales índices, con la excepción del Dow Jones. La clave volvió a estar en los titulares sobre la negociación entre Washington y Teherán.
Antes del cierre, la posibilidad de un acuerdo para aplazar el ultimátum permitió una recuperación rápida tanto en renta variable como en renta fija. Ese movimiento anticipaba ya lo que más tarde terminaría confirmándose: una tregua temporal de dos semanas, facilitada por la mediación de Pakistán, durante la cual el estrecho de Ormuz permanecerá abierto al tráfico marítimo mientras continúan las negociaciones para intentar alcanzar un acuerdo más estable. :contentReference[oaicite:1]{index=1}
Se evita el peor escenario y llega el rally de alivio
La consecuencia inmediata es clara: el mercado evita, al menos por ahora, el peor de los escenarios. Ese era el de una escalada más profunda, un conflicto enquistado y una perturbación severa y duradera sobre la energía, la inflación y el crecimiento mundial. Por eso Juan J. Fdez-Figares cree que hoy los inversores van a celebrar el desenlace incrementando exposición a activos de riesgo.
Ese movimiento se ve reforzado por el desplome del petróleo. El Brent y el WTI han caído con fuerza y han vuelto a situarse claramente por debajo de los 100 dólares por barril, en una corrección muy intensa que alimenta el rally de alivio tanto en bolsas como en bonos. :contentReference[oaicite:2]{index=2}
El petróleo cae, pero no volverá rápido a la normalidad
Aquí aparece uno de los matices más importantes del análisis de Juan J. Fdez-Figares. Que el crudo caiga con fuerza hoy no significa que el mercado energético vaya a volver enseguida al punto de partida anterior a la guerra. La producción y, sobre todo, la distribución en la región del Golfo tardarán en normalizarse, incluso aunque la tregua se mantenga.
Eso implica que el efecto inflacionista del conflicto no se evaporará de un día para otro. El petróleo baja, sí, pero el daño ya está parcialmente hecho y la energía seguirá actuando como un factor de presión sobre los precios durante un tiempo. En otras palabras, los bancos centrales ganan algo de oxígeno, pero no una solución completa.
Hoy toca rebote, pero con prudencia
La expectativa para hoy es la de una apertura muy alcista en Europa, acompañada de subidas en bonos, caída de rendimientos, debilidad del dólar y recuperación generalizada del apetito por riesgo. Las bolsas asiáticas ya han anticipado parte de ese movimiento con fuertes avances, especialmente en Japón y Corea del Sur. :contentReference[oaicite:3]{index=3}
Sin embargo, Juan J. Fdez-Figares introduce un aviso sensato: no es descartable que, tras un arranque muy fuerte, los índices vayan cediendo parte de lo ganado a medida que avance la jornada. La situación es hoy bastante mejor que ayer, pero sigue siendo frágil. Las negociaciones aún deben recorrer mucho camino y basta un cambio brusco de tono de cualquiera de las partes para devolver la tensión al mercado.