Comentario de Apertura: Europa sube con cautela mientras Trump vuelve a marcar el rumbo del mercado
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- Europa cerró ayer con avances, apoyada por la caída de los rendimientos de la deuda y por un tono algo más constructivo en torno a Irán.
- Wall Street fue claramente de más a menos, con presión final sobre tecnología, industria y energía.
- Hoy el mercado vigilará la inflación de marzo en Francia, Italia y la eurozona, aunque Oriente Medio seguirá mandando.
Las bolsas europeas cerraron ayer, primera sesión de la semana, con tono positivo y muy cerca de los máximos del día. El mercado siguió moviéndose en un entorno de elevada incertidumbre sobre una posible desescalada de la guerra en Irán, con Donald Trump lanzando mensajes contradictorios: por un lado habló de acercamiento entre las partes y, por otro, volvió a amenazar con destruir instalaciones energéticas y petrolíferas iraníes si no se reabría el estrecho de Ormuz. Aun así, los inversores prefirieron quedarse con la lectura menos negativa del escenario.
Europa encontró apoyo en los bonos
Uno de los factores que más ayudó a sostener a la renta variable europea fue la recuperación parcial de los bonos, que lograron corregir parte de lo perdido en las últimas semanas. Esa mejora permitió una relajación sensible de los rendimientos, lo que dio aire a sectores especialmente sensibles a los tipos de interés.
Así, las utilities y las inmobiliarias patrimonialistas estuvieron entre los segmentos más fuertes del mercado, junto con los valores del sector energético. En el lado opuesto quedaron las compañías vinculadas al ocio y turismo, penalizadas por el nuevo repunte del crudo, y también las tecnológicas, lastradas sobre todo por la debilidad de las firmas de semiconductores.
El Brent volvió a tensionar al mercado, llegando por momentos a situarse por encima de los 115 dólares por barril, una cota que volvió a penalizar a los sectores más sensibles al coste energético.
Wall Street perdió fuerza con el paso de las horas
En Estados Unidos la sesión dejó una imagen bastante distinta. Los principales índices arrancaron con fuerza, impulsados por los comentarios iniciales de Trump sobre un posible acercamiento entre las partes. Sin embargo, a medida que avanzó la jornada fue ganando terreno el escepticismo, tanto sobre la credibilidad de esas declaraciones como sobre la posibilidad de una desescalada real en Oriente Medio.
A eso se añadió un factor adicional: el mercado volvió a mostrar inquietud por el impacto de la inteligencia artificial en muchos sectores y por las valoraciones alcanzadas por determinados valores, especialmente en el universo tecnológico. Eso provocó ventas en fabricantes de semiconductores y memorias, dos grupos que habían acumulado un comportamiento muy sólido en semanas anteriores.
Al igual que en Europa, la caída de los rendimientos de la deuda favoreció a los sectores más defensivos, con utilities y consumo básico entre los mejores. En cambio, los mayores descensos se concentraron en tecnología, industriales y energía. Al cierre, el Nasdaq Composite y el S&P 500 terminaron en negativo, mientras que el Dow Jones logró salvar un leve avance, aunque todos ellos quedaron lejos de los máximos intradía.
La inflación marca la agenda, pero no el verdadero foco
En el plano macroeconómico, la atención de hoy se centra en las lecturas preliminares de inflación de marzo en Francia, Italia y la eurozona. Tras lo visto ya en España y Alemania, se espera un repunte claro de la inflación general, impulsado principalmente por la energía.
Eso sí, por ahora no se aprecia una traslación completa de ese encarecimiento al resto de la economía, por lo que la inflación subyacente debería mantenerse relativamente estable. Ese matiz será relevante para interpretar la reacción del mercado y, sobre todo, para calibrar hasta qué punto el BCE puede mirar más allá de este repunte puntual.
Oriente Medio seguirá dictando el paso del mercado
Con todo, el comportamiento de los activos financieros seguirá dependiendo principalmente del conflicto en Oriente Medio. Según publicó The Wall Street Journal, Trump habría trasladado a sus asesores que estaría valorando dar por terminada la guerra con Irán incluso sin un acuerdo previo para reabrir Ormuz, confiando en que la presión diplomática de los países del Golfo y de los aliados europeos termine forzando ese desenlace.
La idea de fondo sería que Washington podría considerar suficiente el deterioro militar infligido a Irán y preferir evitar una guerra más larga y costosa, algo que probablemente ocurriría si Estados Unidos tratara de reabrir el estrecho por la fuerza. El problema es el de siempre: con Trump, cualquier filtración o mensaje puede cambiar en cuestión de horas, por lo que conviene manejar estas informaciones con bastante prudencia.
A corto plazo, esta lectura podría favorecer una apertura ligeramente alcista en Europa. Después, el cierre dependerá en buena medida de si Trump insiste en un tono conciliador o vuelve a endurecer su discurso.
Último día de trimestre y referencias adicionales
No habría que descartar tampoco algún movimiento de maquillaje en determinados valores al tratarse del último día del trimestre. Ese factor puede introducir distorsiones puntuales en algunos sectores y complicar algo más la lectura de la sesión.
Por lo demás, la madrugada ha dejado un tono negativo en las bolsas asiáticas, en línea con la debilidad final mostrada ayer por Wall Street. El dólar cede ligeramente frente a las principales divisas, el petróleo corrige algo, mientras que oro y plata avanzan. Las principales criptomonedas, por su parte, mantienen el rebote y siguen recuperando terreno.