Oracle redobla su apuesta por la IA con un plan de financiación de hasta 50.000 millones
- Oracle quiere captar entre 45.000 y 50.000 millones de dólares en 2026 para reforzar su apuesta por la IA y la nube.
- El plan combina bonos de grado de inversión, preferentes convertibles y un programa de colocación de acciones en el mercado.
- El mercado teme la elevada exposición a OpenAI y el riesgo de un ciclo de gasto en IA sobrefinanciado, pese a que la claridad del plan reduce incertidumbre.
La carrera por el liderazgo en inteligencia artificial no se va a financiar sola, y Oracle lo tiene muy claro. Según explica Emily Bary en su análisis original, la compañía ha puesto sobre la mesa un plan para captar entre 45.000 y 50.000 millones de dólares en efectivo este año, combinando deuda y capital, con el objetivo de acelerar la expansión de su negocio de Oracle Cloud Infrastructure y dar respuesta a la demanda contratada de grandes clientes de IA.
Un plan de financiación agresivo para la nube de IA
Tras la emisión de bonos por 18.000 millones de dólares el pasado otoño, Oracle planea volver a los mercados con una operación de mayor calado. La compañía quiere repartir prácticamente al 50% la captación entre nueva deuda y emisión de capital: una colocación única de bonos de grado de inversión a comienzos de año, más la emisión de valores preferentes convertibles y un programa de colocación de acciones en el mercado.
En su comunicado, Oracle subraya que este diseño refleja su compromiso con mantener la calificación de grado de inversión, preservar una asignación de capital prudente y sostener un balance sólido, al tiempo que sigue impulsando el crecimiento de su infraestructura en la nube. El mensaje pretende calmar los recelos sobre un posible exceso de apalancamiento.
El dinero servirá, sobre todo, para construir capacidad adicional en centros de datos y atender contratos ya firmados con clientes de primer nivel, entre los que la compañía cita a AMD, Meta, Nvidia, OpenAI, TikTok, xAI y otros grupos vinculados al auge de la IA generativa.
El coste de apostar fuerte por OpenAI
El problema es que esta estrategia llega en un momento en el que Wall Street empieza a cuestionar la sostenibilidad del gasto en IA. Las acciones de Oracle han perdido alrededor de la mitad de su valor desde los máximos de septiembre, lastradas por la percepción de que la compañía está demasiado expuesta y apalancada a un único gran cliente: OpenAI.
Como señalan algunos analistas citados en el artículo original, una parte relevante de la apuesta de Oracle se concentra en el negocio de entrenamiento de modelos de OpenAI, mientras que la oportunidad de mayor recorrido se está desplazando hacia la inferencia, es decir, el uso masivo de esos modelos en aplicaciones comerciales. Ese desajuste entre dónde se concentra la inversión y dónde podría estar el retorno futuro alimenta las dudas del mercado.
Sobrevuela además la incógnita de si el creador de ChatGPT será capaz de cumplir sus compromisos de compra de capacidad de centros de datos a varios años vista. De ahí que cada nueva ronda de financiación de Oracle se mire con lupa: el riesgo es que la compañía esté adelantando demasiado capital a una ola cuyo retorno final aún no está del todo claro.
Más claridad, menos incertidumbre (pero no sin coste)
Con todo, según apunta el equipo de análisis de Mizuho citado en el texto, el anuncio de este plan “equilibrado” podría suponer cierto alivio para los inversores. Muchos ya daban por hecho que Oracle tendría que volver a los mercados, y reclamaban precisamente mayor claridad sobre cómo pensaba financiar su despliegue en IA.
La decisión de introducir un componente de capital —aunque implique una dilución moderada— reduce la sensación de dependencia exclusiva de la deuda y ayuda a reforzar la credibilidad del plan. A cambio, los accionistas deberán asumir que el crecimiento vía IA vendrá acompañado de un balance más grande y, previsiblemente, de un perfil de riesgo más elevado mientras los proyectos maduran.
En resumen, Oracle está redoblando su apuesta por la inteligencia artificial justo cuando el mercado se ha vuelto más selectivo con el gasto en esta temática. La clave, a partir de ahora, será comprobar si la compañía es capaz de transformar esta enorme inversión en crecimiento rentable y recurrente, o si el ciclo de financiación termina pesando más que el propio negocio.